Yakarta.- Representantes del Grupo de las 33 Naciones en Desarrollo (G-33) iniciaron hoy aquí una reunión para discutir posiciones ante la estancada Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC). No obstante, el ministro indonesio de Comercio, Mari Pangestu, minimizó la posibilidad de que se geste un avance significativo en esas conversaciones, reanudadas en enero pasado.
“Es muy temprano todavía -indicó Pangestu-, pero esperamos lanzar un mensaje alto y claro desde esta reunión del G-33. Las naciones en desarrollo sentimos que el tiempo se acaba y debemos realmente hacer un esfuerzo para impulsarlas”.
La OMC lanzó las negociaciones sobre la llamada Agenda de Desarrollo de Doha en 2001, con la idea de recortar las barreras mercantiles a escala global para ayudar a aliviar la pobreza en los países menos aventajados y estimular la economía mundial.
Pero quedaron interrumpidas en julio del 2006 a causa de hondas diferencias sobre tasas arancelarias y los subsidios agrícolas entre Estados Unidos, Japón, Australia y la Comunidad Europea, por una parte, y Brasil y la India por otra. Según medios oficiales y mercantiles, el proceso corre el riesgo de fracasar si se prolonga el actual estancamiento o no se llega a un acuerdo lo más pronto posible. Junio ha sido señalado como clave, pues a fines de ese mes vence la autoridad de la administración norteamericana para que el Congreso aprueben un acuerdo comercial por “la vía rápida”, esto es, sin hacerle cambios. Tal aserto fue confirmado a la prensa aquí por el canciller brasileño, Celso Amorim. Es necesario -dijo- no solo por los plazos políticos, sino porque ya hay muchos avances concretos para los países en desarrollo que no deben ser echados a un lado. Amorim recalcó la necesidad de que los países en desarrollo estén a la ofensiva. “En cuanto a esto, el diálogo es muy útil”, afirmó. El ministro brasileño alertó que el proyecto de universalizar el uso de los biocombustibles podría malograrse si las naciones pobres enfrentan altas barreras arancelarias. Por su parte, el titular de Comercio de India, Kamal Nath, señaló que “la cuestión estriba en si los países desarrollados están dispuestos a hacer que la agenda avance”. A su vez, el comisionado de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, también p’resente en Yakarta, opina que queda poco tiempo para destrabar las negociaciones y llegar a un acuerdo. Mandelson tiene la encomienda de analizar con el G-33 el progreso alcanzado en el Grupo de los Cuatro (G-4) desde la reanudación de las negociaciones en enero.El llamado G-4 lo componen la UE, Estados Unidos, Brasil e India. Entre los cuatro han tratado de llegar a un acuerdo sobre los subsidios agrícolas, el punto más contencioso, así como en los productos industriales y los servicios.