Vamos juntando esas palabras, que nos acercan al tiempo que pasó, así, treinta millones de años luz, equivalen a un golpe del azar.
El olvido transcurrió, sin que nadie advirtiera, que la estrella más cercana, había dejado de existir.
Un brillo etéreo viene viajando, para decirnos que solo una vez, existió, la joven, fuerza, el torbellino, de amistad, de amor, que irradiaba, desde sus ojos, de mar en calma.
un
rayo
de luz
que iluminaba
los rincones más tristes
de mi triste país
