Me parece de pésimo gusto, desear el fracaso de un plan de transporte que, tarde o temprano, cambiará la cara de la ciudad capital de nuestro querido país. Los muchachos llevan varios años en esto y se lo han tomado muy en serio según he sabido, de manera que es seguro que funcionará muy bien y todas las críticas quedarán en el olvido colectivo cuando la gente considere un verdadero orgullo, similar al criticado en su tiempo Metro de Santiago, nuestro sistema de transporte integrado.
Será un desafío para el “chileno medio” demostrar su vociferada “viveza”, cuando tenga que saber para dónde va la micro. A juzgar por las opiniones recogidas al respecto, en el futuro, se harán chistes de chilenos en reemplazo de los afamados chistes de gallegos.
Concentrar toda la energía, en ser pájaro de mal agüero es una torpeza política injustificable. Ojalá exista un oído receptivo que acoja esta humilde nota que no tiene otro fin, que llamar la atención sobre un asunto de orden meramente estético.
A propósito de estética, me han contado, que los doctores de la ley, no considerarían un delito la operación “retiro de televisores” – ¿se acuerdan? – se trataría de una simple falta al código sanitario aquella exhumación ilegal de cadáveres de los llamados detenidos- desaparecidos.
Concentrar toda la energía, en ser pájaro de mal agüero es una torpeza política injustificable. Ojalá exista un oído receptivo que acoja esta humilde nota que no tiene otro fin, que llamar la atención sobre un asunto de orden meramente estético.
A propósito de estética, me han contado, que los doctores de la ley, no considerarían un delito la operación “retiro de televisores” – ¿se acuerdan? – se trataría de una simple falta al código sanitario aquella exhumación ilegal de cadáveres de los llamados detenidos- desaparecidos.
Es increíble pero cierto. Todo esto en medio de un caluroso verano.
