Nuevo desabastecimiento de gas argentino

Santiago.- El  75 por ciento de las compañías chilenas que operan sobre la base de gas natural se encontraban ayer sin abastecimiento por parte de Metrogas, por el menor suministro recibido desde Argentina, país que enfrenta una fuerte ola de calor que hizo crecer la demanda por gas, principalmente, para uso de aire acondicionado.

Asimismo, la temperatura en Buenos Aires ayer superó los 34° y se prevé que hoy incluso alcance los 38°.

“La alta demanda argentina hizo que las autoridades de ese país exigieran redireccionar el suministro para el consumo interno. Y nada indica que eso se solucione en los próximos días”, señalan desde el sector gasífero.

En la misma línea, el presidente de la Federación de Asociaciones Industriales Comunales de la Región Metropolitana (Feasin), Héctor Castillo, asegura que “mientras las distribuidoras no encuentren el balance seguiremos con cortes. Es muy posible que hoy estemos con cerca del 70 por ciento de cortes”.

Ya a comienzos de esta semana la situación de suministro desde el país vecino había sido compleja afectando al 100 por ciento de las industrias de la capital y también a parte importante de las firmas de la V Región, clientes de Energas y GasValpo.

Sin embargo, aquellos cortes respondían a un mantenimiento programado con anticipación de los pozos del yacimiento de Aguada Pichana, ubicado en la Cuenca de Neuquén, lo que no provocó mayores dificultades para las firmas.

Y si bien hasta el miércoles Metrogas y Energas mantenían restricciones en el suministro de gas que afectaba a 30 por ciento de sus clientes industriales, esa situación empeoró ayer.

En el norte del país la situación también es compleja, de hecho el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) se ha visto impactado desde comienzos de semana por cortes adicionales, debido a problemas en la red de transporte, a causa de un frente de mal tiempo que afectó al norte argentino.

Sin embargo, según informa la Comisión Nacional de Energía (CNE), ya están en marcha los trabajos de reparación, previéndose que la situación se normalizaría hoy. Con todo, el sistema se vio obligado a operar con diésel una de las turbinas de la Central Atacama.