Una sola Prensa (ergo) una derecha insolente

La derecha estaba histórica y políticamente aplastada al año 1990 en que se inicia la transición. Pero en ese momento la alternativa concertacionista de recambio percibe como el gran peligro ante la nueva situación política en evolución y construcción al gran artífice de la apertura democrática; el pueblo chileno.

Es por ello que toda la política mira con sospecha hacia el movimiento social y la izquierda en sus múltiples expresiones. Con la derecha y con Pinochet se despliega la política de los acuerdos. El neoliberalismo es posible sin matanzas se le susurra a la brutal derecha.

Por muy limitada que sea un democracia debe tolerar la libertad de expresión que en nuestros tiempos se expresa como libertad de prensa. Desde el establisment del poder  se ha aplicado para Chile lo señalado por el genial Mark Twain para Estados Unidos cuando sostenía que su país tenía tres grandes virtudes; la libertad de pensamiento, la libertad de prensa, pero por sobre todo la prudencia para no usar ni una ni otra.

Todos los medios de prensa que cargaron sobre si no sólo las dificultades para sobrevivir en un mercado de prensa controlado por dos grandes monopolios sino además con la represión pura y simple que implicó, clausuras, prisiones y asesinatos, fueron dejados a su suerte. Es más, se les pidió a eventuales colaboradores internacionales que nada hicieran por salvar estos medios de prensa. Análisis, Apsi, Hoy, El Fortín Mapocho, La Época fueron dejados morir a su suerte. En el ínterin la publicidad estatal tonificó en abundancia a El Mercurio y Copesa que actuaron como verdaderos diarios de gobierno durante la dictadura.

Al diario El Clarín se le regatea, juicio internacional mediante, hasta el día de hoy la indemnización por la usurpación a mano armada a la que fue sometido. El abogado Jorge Carey, miembro de la comisión política de Renovación Nacional, defiende gratuitamente al gobierno chileno para no pagar la indemnización.
 
Los periodistas que se jugaron por la democracia siguieron en su gran mayoría la misma suerte, que será de Patricio Bañados y Juan Pablo Cárdenas?

El resultado de todo esto es claro y evidente, el sentido común de los chilenos, ese núcleo central de la cultura política de un país sólo recibe el discurso de la derecha. Si esta no se ha hecho mayoría electoral es porque tiene un bien merecido desprestigio histórico. Pero así y todo se empina sobre el 40%.

El control de los medios de prensa ha hecho que la derecha pudiera erigir como alternativa presidencial a quien no habría traspasado jamás los límites de al farándula en un país serio. No digo que Lavín sea un mal tipo, pero evidentemente sus propuestas (nieve, lluvia, viento striptiseras, botón de pánico  lo que el respetable quiera) habrían hecho reír en cualquier lugar del mundo.

No defiendo corruptos que los hay, los burdos que meten la mano directamente a la caja y los otros los de los directorios, gerencias  y lobby.

Pero cual es la dimensión cuantitativa del problema?. Se dice que hay 150 millones defraudados en Chiledeportes. Eso es una milésima de la propina de un tacaño si lo comparamos con el saqueo a manos llenas que fueron las privatizaciones del estado.

Los chilenos dicen según encuestas que la corrupción es un problema grave pero un 90% no ha pagado en el último año coima alguna para un trámite fiscal.

La derecha desató una ofensiva previa al deceso del dictador exigiendo homenajes mortuorios fue tal la presión que el gobierno  toleró los homenajes de las cuatro fuerzas armadas en pleno. Porque se toleró que militares fueran llevados bajo orden institucional al acto político de la escuela militar ?. Porque la hegemonía de la prensa del sistema en nuestras propias filas es gigantescas. Quien niega que cuando El Mercurio efectúa sus tendenciosas evaluaciones de los ministros el pulgar al suelo del beneficiario de los fondos de la CIA en los 60-70 le ha costado la estabilidad a más de un ministro.

Como la están dando la derecha se ha puesto además insolente.

Los diputados Moreira y Cardemil han concurrido con los tonos de la prepotencia a exigir que se declare monumento la casa de Pinochet una sonriente Ministra de Educación les recibe la petición.

Un diputado derechista insolente llega a burlarse de la contextura física de la Presidente de la República. Desde La Moneda se musitan unos llamados a los buenos modales.

Escándalo no era licenciada en filosofía… y Sebastián Pîñera era profesor de Harvard?.

Píldora del día después otro escándalo nacional. Pueden las chilenas disponer de su cuerpo o lo harán por ello los fanáticos religiosos. La píldora se puede comprar pero no distribuir gratuitamente a los pobres. El dinero provee la moralidad.

La derecha puede hacer lo que quiera esto es un debate entre un loro con micrófono y un mudo. La derecha solo tiene que apuntar y gatillar.

Porque la Concertación tolera esto y financia con el avisaje estatal al aparato de propaganda de la derecha?. Respuesta: el chiste del oso.

ROBERTO AVILA TOLEDO
Integrante del Comité Central del PS de Chile.