India, armada y hambrienta

India tiene una nueva adicción: las armas. En 2004 y 2005, compró más armas que cualquier otro país del mundo subdesarrollado y llegó a estar en el décimo puesto de compradores de armas.  En 2005, firmó acuerdos por armas cuyas cantidades doblaban a las de China. Esta previsto que compre armas por el valor de 10 mil millones de dólares cada año por los próximos diez años, incluyendo unas 500 aeronaves militares, helicópteros y naves sin tripulación.

Hoy en día, tiene dos amigos íntimos en cuanto a armamentos: Israel y Estados Unidos. El año pasado, India fue el cliente militar más grande de Israel, aun más grande que E.U. Tel-Aviv vende sistemas misiles y antimisiles a India y trabaja junto con sus fuerzas armadas contra la insurgencia en Cachemira. A cambio, esto engendra nuevos mercados por armas israelíes como sistemas de vigilancia electrónica y detectores remotos de bombas. Tal es la dependencia, que las fuerzas armadas de India pidieron a su propio gobierno que no prejudicara la relación con Israel por su última invasión del Líbano.

En 1971, E.U. enviaron su Séptima Flota para amenazar a India y para proteger a Pakistan cuando Islamabad estaba perpetrando un genocidio contra su población bengalí. Pero no ahora. India y E.U. han firmado un acuerdo de defensa de diez años que obliga a Nueva Delhi a “intervenciones multinacionales, fortáleciendo las dos militares para derrotar el terrorismo y para enfrentarse a las armas de destrucciones masivas”, por supuesto en el Tercer Mundo. India ha adoptado la visión estadounidense de la seguridad, ¿cuánto tiempo antes de que comience a actuar de su parte?

El país de Asia del sur es más que un cliente valioso. Tiene la intención de convertirse en un gran productor y vendedor de armas. Tres de sus empresas están en la lista de las cien compañias más importantes en el mundo. Las compras de armas también significa la transferencia de la technología. La Expoción Internacional Aerospacial y Defensa, Aero-India 2007, en Bangalore en febrero marcará su mayoría de edad como un fabricante de componentes de armas por los gran negocios del Occidente.

India ya fabrica misiles antitanques y equipo militar bajo la licencia de fabricantes europeos. Sus empresas públicas han fichado acuerdos con Israel y Egipto para producir proyectiles de altos explosivos y fusiles respectivamente. Tiene en proyecto una empresa conjunta con Rusia para fabricar y exportar misiles de crucero, 370 cada año. Una gran empresa europea planea invertir 2,5 mil millones de doláres en India en centros de investigación y desarollo. Dentro de poco se encontrarán componentes indios en hardware militar.

Sus fuerzas armadas tienen un apetito voraz. Pero a los millones de los indios, una comida completa parece tan lejana como la luna, a la cual India enviará una sonda espacial este o el próximo año. La mitad de los hambrientos en todo el mundo viven en India. Más indios pasan hambre que la población combinada de Mexico y Brasil. Las condiciones nutricionales se empeoraron en India en los años noventa, al mismo tiempo que la economia estaba en pleno auge.
No hay ninguna escacez de alimentos en India. La última sequía critica era in 1943. El país puede alimentarse a sí mismo. Miles de toneladas de alimentos se pudren en los almacenes. A pesar de todos los alimentos en los graneros, casi la mitad de los niños de menos de cinco años se duermen hambrientos. Su índice de mortalidad infantil es más altos que el de Bangladesh, Bolivia y Belice. Treinta de los 37 países de África sub-sahariana tienen cifras mejores que las de India. En tres estados de India, el nivel de la desnutrición infantil es más alto que el de Angola, el que tiene el peor registro en África.
Los niños indios pagan la pena por la manera en la que la sociedad trata a sus mujeres. La desnutrición comienza en la matriz y está transmitida las generaciones. Un gran mayoría de las mujeres embarazadas entre los años de 15 y 49 sufren de desnutrición o de anemia. Un quinta parte de ellas pierden a sus bebes al parto. La mayoría de las mujeres pobres viven en los pueblos y en gran parte son analfabetas y están agotadas por el sobretrabajo.
Ni tienen acceso a la sanidad ni agua potable segura. A las mujeres les faltan información sobre la nutrición y ni tienen el lujo de descanso durante o depués del embarazo para cuidarse a sí mismas o a sus bebes. Dentro de India, estados como Sikkim y Kerala, que invierten en la educación y la saluda pública, educan a sus mujeres y les permiten libertad dentro y fuera de la familia, tienen muchas menos muertes infantiles o niños desnutridos.

La pérdida a la ‘República de Hambre’ de millones de niños atrofiados y olvidados es mucho peor que la fuga de talento desde las familias ricas al Occidente. A veces el estado actua para alimentar a sus cuidadanos hambrientos para la públicidad y en otras veces bajo presión popular pero nunca de vergüenza. Aun así sus proyectos fracasan por planificaciones insuficientes, la burocracia y la corrupción arraigada.
La clase media anglófila en India está enamorada de la idea que su país se convertirá en una superpotencial algún día en sus vidas Quizás la élite nueva debería preguntarse no solo si la economía está creciendo sino también sobre los niños descuidados.
           
Fuentes:
1.       ‘Arms Without Borders (Armas sin fronteras)’: Amnesty International, Oxfam, International Action Network against Small Arms; 2  de octubre 2006
2.       ‘India’s Voracious Appetite for Arms (El apetito voraz de India por armas)’: Asia Times; 7 de jenero 2007
3.       ‘Malnutrition amidst plenty (Desnutrición en medio de abunduncia)’: R.Dev Raj, Health-India

Supriyo Chatterjee: supriyo@chatterjees.freeserve.co.uk