El escupo de Francisco Cuadrado Prats, hijo de la actual embajadora en Grecia, Sofía Prats, simbolizó la repulsión de la otra parte de Chile que se niega rendirle honores al multimillonario y violador de derechos humanos, Augusto Pinochet Ugarte, quien ya fue cremado por miedo a que profanen su tumba.
En conversación con Canal 13, Cuadrado Prats, aseguró que lo hizo para expresar su malestar en contra de Pinochet y del Ejército de Chile por haber asesinado a sus dos abuelos. Situación que lo motivó a hacer la cola junto a la multitud de pinochetistas, y a eso de las 1:00 horas, escupió en silencio el ataúd del venerado tirano.
El Ejército en tanto, no quiso hacer mucha bulla. Así el mismísimo subdirector de la Escuela Militar lo dejó libre pocas a cuadras del velatorio, porque quizás si lo hubiesen dejado detenido, posiblemente las cosas se habrían complicado aún más de las que ya se complicaron este martes cuando Augusto III se “salió de libreto” y realizó un discurso golpista en el funeral de Pinochet.
La diferencia entre Pinochet Molina y su abuelo, es que del nieto se puede saber lo que piensa y al menos no traicionará cobardemente, en silencio, como lo hizo Augusto I. En cambio, entre Francisco Cuadrado y su abuelo Carlos Prats, la historia le enseñó que los traicioneros, los rastreros, los homicidas, pueden estar en todos lados y aparecen súbitamente detrás del clóset, de noche y cuando nadie los espera.
