Santiago.- La muerte de Pinochet ha llevado a los medios a especular latamente sobre la ceremonia fúnebre y los eventuales honores que debieran rendírseles en cuanto cumplió funciones de jefe de Estado. Aun cuando el protocolo de la Cancillería deja en manos de La Moneda las características de la ceremonia, hace poco más de un año Michelle Bachelet dejó claro como candidata su postura frente al tema.
En septiembre del 2005, la entonces postulante a la Primera Magistratura consideró que rendir honores a Pinochet “violenta la conciencia de los chilenos”.
Pinochet -dijo entonces Bachelet- merece “un funeral digno”, pero los honores de Estado y un duelo oficial caen en una categoría que puede afectar a la mayoría de la población y a ella en forma personal, porque “me violentaría tremendamente hacer una cosa de esa naturaleza”.
“Siento que, la verdad, violenta la conciencia de los chilenos rendir honores a una persona que ha estado involucrada no sólo en temas de derechos humanos, sino incluso en temas de uso de dineros fiscales”, comentó.
De hecho, especificó que leyó “atentamente el reglamento protocolar, para saber qué era aquello que supuestamente la ley obliga a un Gobierno, y la verdad es que el reglamento lo que dice es que se podrá, se podrá rendir honores, declarar duelo, a determinadas personas que, en función de sus cargos hayan hecho aportes fundamentales al país”.
