Santiago.-El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) pidió al ministro de Hacienda, Andrés Velasco, que si se habla del modelo laboral danés “hagámoslo en serio”. Esto en franca alusión a las loas que ha tenido por parte de varios sectores respecto a su viaje al país “ejemplo del éxito gracias a su flexibilidad laboral”; sin embargo, la CUT le recordó al Secretario de Estado que en Chile se aplican reglas mucho más flexibles a los trabajadores que las existentes en el país europeo.
En este sentido, el organismo sindical concluyó que no es lo mismo comparar a dos países tan diferentes, como Dinamarca y Chile, y después aplicar las recetas a medias.
“Si vamos a hablar seriamente de aplicar el modelo danés en Chile, partamos por tres acuerdos básicos: Primero, el Estado debe garantizar la salud, la educación de calidad y la protección social gratuitamente a todos los chilenos; segundo, si en Dinamarca sólo para cobertura del Seguro de Cesantía y Programas Laborales se gasta el 5% del PIB, es claro que debemos elevar significativamente la carga impositiva a las empresas y subir los impuestos al quintil más rico de la población para afrontar este gasto social; tercero, legislemos para ampliar el derecho a la negociación colectiva y resguardar el derecho a sindicalización”.
Para la CUT, si las personas que han alabado este sistema intentan establecer en Chile la misma base de protección social del país nórdico, se trataría de personas serias y no estarían asociadas a un discurso ideológico y carente de propuestas
Asimismo, Martínez, quien leyó este comunicado de la directiva nacional de la Cut, añadió que existen grandes diferencias entre Chile y Dinamarca que ” tienen mucho que ver con concepciones de sociedad muy distintas. En Dinamarca existe un amplio consenso social para mantener altos estándares de protección social como una forma de entregar movilidad a la empresa en un marco de seguridad y resguardo del empleo y de las condiciones laborales”.
Las grandes diferencias según la CUT
La población de Dinamarca es cerca de un tercio de la chilena y su fuerza de trabajo la mitad que la nuestra. El PIB per cápita danés es de US$ 28.000, el chileno es de US$ 5.000.
La carga fiscal danesa es de cerca del 50%. En Chile no supera el 20%, en su mayoría impuestos no regresivos como el IVA. Gracias a esta política impositiva, en Dinamarca la salud, la educación y la seguridad son gratis para toda la población. En Chile, quien tiene para pagar puede acceder a mejores prestaciones.
Los trabajadores daneses tienen una jornada de 37 horas semanales y 5 a 6 semanas de vacaciones al año. En Chile, se trabajan 45 horas a la semana legalmente y se otorgan 3 semanas de vacaciones para quienes tienen contrato indefinido.
En Dinamarca, se le da gran importancia a la capacitación y la certificación de competencias laborales. En Chile, el 75% de la fuerza laboral no ha completado la Enseñanza Media y sólo el 10% ha recibido capacitación.
El Seguro de Cesantía danés tiene una tasa de reemplazo de cerca del 80% de la renta del trabajador y dura hasta 4 años, con amplias políticas de reinserción laboral financiadas por el Estado. En Chile, el Seguro de Cesantía tiene baja cobertura y apenas alcanza a cubrir necesidades mínimas por un corto tiempo.
En Dinamarca cerca del 80% de los trabajadores están sindicalizados y realizan negociación colectiva sectorial. En Chile, tasa de sindicalización apenas supera el 11% y la negociación colectiva está fuertemente restringida, por lo que no supera el 8%.
