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Agosto 18, 2026

Irak: Ahora nadie quiere la guerra

Curioso, después de destruir a Irak y matar a decenas de miles de iraquíes según unos, o centenares de miles según otros, resulta que ya nadie quiere la guerra, a juzgar por sus dichos. Los hechos provocan dudas más que razonables en torno a los dichos, pero lo cierto es que la debacle electoral sufrida por el presidente estadounidense está provocando sorprendentes declaraciones.

Empecemos por el Primer Ministro británico Tony Blair, quien por lo menos hasta el 7 de noviembre, día de las elecciones en Estados Unidos, era el incondicional aliado de George Bush. Tanto es así, que cuando a mediados de octubre el general Richard Dannatt, jefe del Comando General de las Fuerzas Armadas inglesas dijo al diario The Times que las tropas de su país debían irse de Irak porque su presencia allí”sólo agrava los problemas de seguridad” de Gran Bretaña en todo el mundo, Blair dijo que eso coincidía con su política de Estado, que las tropas se retiraran pero cuando terminen su trabajo, que obviamente no era lo mismo.

La Casa Blanca pidió explicaciones y al final resultó que todos dijeron estar de acuerdo, lo que no era así pero faltaban tres semanas para las elecciones estadounidenses. Pasados los comicios, entrevistado por la televisora árabe Al Jazeera, Blair admitió que la intervención de las tropas extranjeras en Irak ha sido un desastre, aunque por culpa de Al Qaeda, los sunitas y los chiítas extremistas respaldados por Irán. De todas maneras se considera que son indicios de  un alejamiento de Estados Unidos, si bien sigue pensando que invadir Irak fue lo apropiado.
Este decir y desdecirse del Primer Ministro obedece a que su partido, el Laborista, ya lo sentenció a que debe dejar el gobierno el próximo año porque lo ha hecho perder votos y escaños parlamentarios. Después de la derrota electoral de Bush, el británico habla de que las armas no bastan contra el terror, pero al mismo tiempo quiere dejar asegurada antes de irse la renovación del arsenal nuclear de su país, en lo mismo andan los estadounidenses.

Bush manifestó después de las elecciones que había que buscar una nueva estrategia en Irak, ya se reunió con el Grupo de Estudios sobre Irak que entregará una propuesta. Pero también el Pentágono tiene las suyas que son: aumentar el despliegue de tropas, reducirlas y prolongar su estadía o retirarse del todo. Pero por mientras, se preparan para enviar 57 mil soldados como relevo a comienzos del próximo año.

LA ENSEÑANZA DE VIETNAM SEGÚN BUSH


En este cuadro, en que los dos pilares de la invasión a Irak buscan como salir del atolladero bélico y político en el que están metidos, otros países que enviaron soldados los están retirando y el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero puso a su país como ejemplo. Según dijo, después del atentado a la estación de Atocha, en vez de responder militarmente lo hicieron privilegiando el aspecto humano y sus soldados salieron de Irak.

Mientras todos se empeñan en aparecer como pacifistas cuando el criminal absurdo de la guerra es inocultable, el presidente Bush aprovechó su participación en la cumbre de la APEC, realizada en Vietnam, para hacer una reflexión que ameritaba una aclaración que, desde luego, no hizo. Dijo el mandatario del norte que la lección sobre Irak que enseña la guerra de Vietnam es “ganaremos si no abandonamos”.

Eso podría implicar que contrario a lo que se espera no habría retiro de tropas de Irak, pero también indica que así como invadió Irak sin saber cómo reaccionarían sus habitantes, el presidente Bush ignora la milenaria historia de Vietnam, país que derrotó a todos los que intentaron dominarlo, países en su momento tan poderosos como Estados Unidos. Ese mismo espíritu es el que ha hecho que a Vietnam, a 30 años del fin de la guerra, se lo considere uno de los nuevos “tigres asiáticos”.O pensará Bush que si dejan Irak ese país se convertiría en una nación pujante y exitosa como lo es hoy Vietnam y los estadounidenses no obtendríán parte del beneficio? Sólo que éste se logra sin los estadounidenses, eso sí lo enseña Vietnam, país contra el que lanzaron más toneladas de bombas que las arrojadas en la  Segunda Guerra Mundial y se experimentaron armas químicas y biológicas

 
¿OTRO POLO U OTRA INTRIGA?

 
El Partido Demócrata planteó en su campaña electoral reciente que las tropas de su país debían dejar Irak en seis meses, pero ahora parece que la frase sólo era publicitaria. Van a realizar un  foro al que invitarán a personalidades como Zbigniew Brezinski y Henry Kissinger entre otros, para analizar el tema. Kissinger,que fue secretario de Estado de Nixon y como tal tuvo que negociar la retirada de Vietnam, ya ha dicho que la victoria militar en Irak no es posible, pero que la retirada rápida de las tropas extranjeras sin un acuerdo internacional haría que los acontecimientos alcanzaran un nivel más violento.

La propuesta de Kissinger es que el gobierno de Estados Unidos inicie un diálogo con los países vecinos de Irak, incluido Irán. Este diálogo se está iniciando aparentemente sin la presencia de Estados Unidos y la pregunta es si en alguna medida la administración Bush ha tenido una participación o si los hechos se anticiparon a las recomendaciones de Kissinger. El presidente iraquí Jalai Talabani viajó este lunes a Irán para reunirse con su homólogo Mahmoud  Ahmadinejad, al que le pidió ayuda para terminar con la violencia en su país.

Si se recuerda que ambos países se enfrentaron en una larga guerra en los años 80 del siglo pasado, que Estados Unidos está en pugna con  Irán desde que la revolución islámica provocó la caída del Sha  Reza Palahwi, la que se ha agudizado con la decisión iraní de producir energía nuclear y a esto se agrega que Talabani fue elegido presidente de Irak en comicios organizados por los estadunidenses,el encuentro de ambos ha originado toda suerte de especulaiones.

Si se añade que Irak y Siria acaban de reanudar relaciones después de una ruptura de 25 años y que Siria no goza de la simpatía estadounidense, es obvio que algo inédito está ocurriendo. Es más, el presidente Bush acaba de acordar una reunión con el primer ministro iraquí Nouri al-Maliki, que se realizará en Jordania, cuya monarquía es cercana a Estados Unidos. Y Maliki le aclaró hace poco al embajador estadounidense en Bagdad que él es amigo de Washington pero no “el hombre de Estados Unidos en Irak”.Saber qué se mueve entre bambalinas talvez podría resolver el asesinato del ministro libanés Pierre Gemayel, crimen del que Washington  quiere culpar a los sirios, lo que bien podría ser una forma de impedir el entendimiento que puede estarse forjando entre países árabes del Medio Oriente, del que Estados Unidos quedaría fuera si Bush sigue renuente a aceptar las propuestas de la comisión encargada de estudiar políticas para Irak, Comisión Baker, que estima que la Casa Blanca debe dialogar con Siria e Irán. Por lo pronto, Siria,Irán e Irak ya están conversando.