Si se verifica que lo del oro es falso, el único beneficiado será el innombrable en una operación de relaciones públicas e inteligencia militar que permitirá sepultarlo con honores y en posición firme, además de las repercusiones que la “campaña de mentiras” montada en su contra tendría en los procesos judiciales en curso…
Si el oro es sólo “coro”, ¡la operación sería brillante!
¿Quién dijo que los milicos eran tontos y no “tontos pillos”?
