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Agosto 18, 2026

Sócrates y Ana (y Ruperto Concha).

Distinguido señor director:

Sócrates, el periodismo comprometido con la justicia, Ana Polikóvskaya  y nuestro admirable  Ruperto Concha.

Ante el brutal asesinato de la  periodista Ana Politkóvskaya, premio Vázquez Montalbán de Periodismo Internacional en 2005 y una de las voces más radicalmente críticas contra unas  castas que a cualquier precio y recurriendo a las más deshumanizadoras maniobras se aseguran el dominio y el poder en la  Rusia neoliberal, ofrecemos a esta valiente mujer nuestro más sentido reconocimiento. Y para Ruperto Concha, vayan esta palabras salidas del corazón.

La crónica de Ruperto Concha (en radio Bío-Bío) estuvo de miedo, este domingo 8 de octubre. Ruperto Concha ha sido uno de los pocos periodistas que se tomó su tiempo para hacerle el  homenaje debido a esta periodista mártir de  la verdad, y nos ayudó a calibrar la gravedad de tan brutal atentado a la vida y a la libertad.   Gracias a este periodista, por su honestidad. 

Su palabra  -como la de Ana-  hace eco al príncipe de los filósofos: Sócrates; su palabra abre espacios de debate y diálogo aún no asumidos en nuestra sociedad humanista y “cristiana”; sus palabras abren  fisuras  -para instalar opiniones alternativas-    entre los hierros indestructibles del  discurso mediaeval-capitalista perpetuo; sus palabras son un aporte valioso y valiente  para que tome su lugar en la conciencia de las/os chilenos/as el único dogma defendible: la dignidad de la persona humana, especialmente la de las víctimas de la mentira de los propietarios de una verdad pragmática inherente a las castas de asegurados que dirigen la historia del país; su palabra es resistencia contra el atropello de la dignidad de  los que Gabriel Salazar sindica como los que en nuestro mundo no tienen nombre, apellido, ni rostro  ni futuro, y que son sólo un número, un cliente más para los propietarios del país.

Allí donde alguien se atreva a decir una  verdad -contra toda forma de absolutización “escatológica” de “la” verdad- allí resucita la voz de Sócrates.

Gracias Ana Polikóvskaya, gracias Ruperto Concha. La verdad es la justicia y el ¡nunca más!

 Muy Atte.,  movimiento autónomo de filosofía UC del Norte