google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

¡Cuéntame una nueva!

No hay caso… Para oir siempre las mismas payasadas tienes que venir a Chile. No me refiero a la prensa que cada primavera publica su enésimo articulo sobre “como adelgazar”, y al inicio del otoño el ya manido tópico de “como conservar el bronceado del verano”. Tampoco a las apodícticas reflexiones de los peloteros que declaran que “los partidos se ganan con goles”, o repiten el conocido apotegma “son cosas del fútbol”. Sino a los economistas jeropas que, obsesivamente, como cantando la tabla del nueve, entonan las mismas cantinelas al peo. Una de ellas tiene que ver con las previsiones de crecimiento.

Sabido es que no hay cristo rey que sepa que va a pasar mañana en economía, pero con la misma majadería irresponsable, “expertos” del FMI, de la OCDE, del Banco Mundial, o cretinos locales, anuncian la tasa de crecimiento del próximo semestre, tasa que terminarán por “corregir” diez veces antes de explicar, como un mentiroso con buzo cualquiera, que “la caída o la subida del dólar”, el “precio de la energía”, “la falta de confianza”, “vainas contracíclicas”, o tal o cual “asimetría” modificaron las expectativas del mercado y la tasa de crecimiento es una divina sorpresa, o bien se fue al carajo.  En otras palabras, “son cosas del fútbol”… Hasta ahí nada nuevo, pero si como decía Jacques Sternberg la ignorancia y la arrogancia no sólo riman sino que suelen ir juntas, en Chilito son indisociables. Nuestros “expertos” o bien hacen previsiones (es el caso de Vitorio Corbo), o bien, desde la galera, comentan las tasas con adjetivos calificativos cuya riqueza semántica fuerza la admiración. Somerville, por ejemplo, declara: “No estamos muy contentos con el crecimiento proyectado de la economía”. ¿Ah, no? ¿Y ahí? Sommerville se cuida mucho de decir qué nivel de crecimiento haría su felicidad entre otros porque, siendo tan ignorante en la materia como cualquier otro experto, no tiene un rizo de tonto. Lo que tenemos de prensa, sin otra suerte de comentario, decreta que la cifra de expansión prevista para el 2006 es “baja”. Se trata de la misma prensa que hace un par de años aplaudía tasas inferiores a las anunciadas ahora. Los senadores no son menos, ¡faltaba más! “Yo expreso una cierta insatisfacción” lanzó majestuoso, por no decir augusto, el senador Ominami. Nótese que expresó una cierta insatisfacción, y no una insatisfacción cierta, lo que demuestra la sutileza de sus apreciaciones cuando no se trata de los derechos de los trabajadores. Adolfo Zaldívar calificó la cifra de “mediocre”, lo que no deja de mandar cojones en el que fue tan “mediocre” candidato a la presidencia  que nadie le infló sus iniciativas para “una corrección del modelo económico”. Jovino Novoa pretende que “el problema es que falta confianza entre los inversionistas”… ¿Y qué propone Jovino para devolverle la confianza a los inversionistas? Lo mismo que Ominami: flexibilizar el mercado del trabajo, reducir o incluso eliminar las indemnizaciones de despido, lo que debiese relanzar el crecimiento y la creación de empleo… Así como lo oyes, o lees. ¡Cuando te digo que están más tocados que la cueca del guatón Loyola! Un senador de RN, José García Ruminot, que practica eso de que no es porque no se tiene nada que decir que hay que cerrar el tarro, se interroga: “¿Por qué ante un escenario internacional tan favorable, por qué con precios para nuestros productos de intercambio tan favorables, la economía chilena termina creciendo este año mucho menos de lo que proyectó el Banco Central el año pasado? ¿Ah?”. Coños, José, ve y pregúntale a Vitorio Corbo, ¡no te jode! Ya te dije que Corbo es tan pero tan…, que es el que hace las previsiones. En todo caso a mi, lo que digan los senadores…, en fin, estos senadores…, como si se las pica un pollo. Jovino Novoa, Evelyn Matthei, José García Ruminot, Carlos Ominami, todos pidiendo la eliminación de las indemnizaciones por años de servicio, exigiendo flexibilidad laboral desde lo alto de su calidad de pernos del senado, me hacen pensar que no es malo que de ahora en adelante se pueda ser senador a partir de los 35 años, porque en consecuencia podrán ser inculpados a partir de los 36…