“Sus posiciones actuales no ofrecen base adecuada para la conclusión exitosa de las negociaciones. Deben, por lo tanto, mejorar significativamente sus propuestas, en especial en las dos áreas centrales de apoyo interno (subsidios) y acceso a los mercados en agricultura”.
Ya en su discurso de apertura del encuentro, el canciller de Brasil, Celso Amorim, había recalcado la visión del G-20 de que Doha es una ronda de discusiones “de y para el desarrollo”.
El G-20 insiste en que la apertura del comercio mundial debe servir de instrumento para ayudar a los países más pobres y no para que sus economías sean avasalladas por los más ricos.
En su declaración, difundida apenas comenzó la reunión en un hotel de Río, el G-20 confirmó su disposición a reanudar las negociaciones inmediatamente y de trabajar para su pronto reinicio”.
“Los ministros y altos funcionarios instan al director general de la OMC (Pascal Lamy) a intensificar el proceso de consultas entre los países miembros, de forma participativa y transparente, para permitir el reinicio de las negociaciones”, señaló el comunicado.
El grupo tenía previsto recibir a Lamy en la tarde del sábado y el domingo a los ministros a la representante de Comercio de EEUU, Susan Schwab; el ministro de Agricultura de Japón, Shoichi Nakagawa, y el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson.
La declaración del G-20 también es respaldada por representantes de países con menos peso en la economía global, como los del llamado “Grupo 33”, los del Grupo de Países de Menor Desarrollo Relativo; los del “Grupo Africano de Economías Pequeñas y Vulnerables” y los del “Algodón 4” (que dependen de exportaciones de algodón).
Estos países tienen en común su campaña para que la Unión Europea y Estados Unidos pongan fin a los subsidios que benefician a sus agricultores y que son considerados una distorsión para el comercio global.
Además piden apertura de mercados y un trato diferenciado para los países en desarrollo en todas las áreas de negociación de la OMC.
“No sólo la ronda se encuentra amenazada, sino el propio sistema multilateral de comercio enfrenta ahora una seria crisis. Esta es una situación inaceptable para todos los países en desarrollo”, concluye la declaración.
