Santiago.- Los trabajadores de Escondida, en huelga desde hace 22 días, confían en que las negociaciones con la transnacional minera puedan reanudarse pronto, indicaron fuentes gremiales. Pedro Marín, vocero principal del sindicato, aseveró que “se han producido conversaciones informales con directivos de la empresa. No son secretas, puesto que no es nada formal, pero en cualquier momento pudiera arreglarse y concretarse una mesa negociadora”.
Según trascendió, el diálogo estaría avanzado, aunque faltan aspectos tan medulares como el reajuste salarial, la entrega de bonos y la cobertura a trabajadores que deberán jubilarse por enfermedades derivadas de la actividad minera.
Los dirigentes sindicales han mantenido informado a los trabajadores en huelga, concentrados en carpas en el Complejo Deportivo de la empresa, situado en las afueras de Antofagasta, capital de la II Región.
Fuentes vinculadas a los mineros indicaron a medios locales que el domingo por la noche el gremio les informó sobre un eventual avance en las negociaciones, lo que mantiene optimista a los huelguistas.
“Todos queremos retornar a faena pronto. No es que hayamos bajado los brazos. Por el contrario, fueron sólo 10 los que se descolgaron y ahora están arrepentidos. Nadie se mueve hasta que haya acuerdo, pero también queremos que sea pronto”, dijo un operador.
Aunque ocupan el tiempo libre realizando diferentes actividades, como limpieza y mantenimiento del sitio, juegos de mesa, turnos de guardia y actividades de ayuda social, los mineros en huelga no esperaban que el conflicto se extendiera más de una semana.
De los dos mil 52 trabajadores que agrupa el gremio, el 20 por ciento con familias cerca han viajado a verlas con autorización del sindicato, pero todos deberán estar presentes hoy en el complejo y especulan que pueda haber algún anuncio.
Luego de algunas manifestaciones de fuerza hace una semana, cuando fueron canceladas las negociaciones, los trabajadores han mantenido la calma, confiados en que el tiempo corría a su favor y en que las negociaciones se reanudarían en algún momento.
De existir un mayor avance, las partes tendrían que formalizar la mesa de negociación, lograr un acuerdo y votar el contrato colectivo en urnas, tal como ocurrió la vez pasada, cuando las últimas ofertas de la empresa fueron rechazadas por amplia mayoría.
Los mineros, cuyos salarios se mantienen inalterables desde la firma del anterior contrato colectivo de trabajo en 2003 -cuando el cobre estaba a 0,67 dólares la libra- pretenden ahora reajustes más acordes con la situación del mercado internacional.
Sus demandas de aumentos salariales fueron rebajadas del 13 al 10 por ciento, así como bonos por los nuevos precios del cobre -que fluctúan actualmente entre 3,40 y 3,60 dólares la libra-, de 30 mil a unos 18 mil 700 dólares.
Escondida, perteneciente a un conglomerado de grandes transnacionales lideradas por la BHP Billiton, subió al mismo tiempo sus ofertas del 1,5 al 4,0 por ciento y bonos y prestamos sin intereses de ocho mil 500 inicialmente, a 17 mil 800 dólares.
A resultas del conflicto, la minera -que produce más del 20 por ciento del cobre nacional y el ocho mundial- está laborando a mitad de su capacidad, con pérdidas superiores a los 15 millones de dólares diarios.
Dirigentes gremiales insisten que sus demandas están por debajo del uno por ciento de las utilidades que el ente internacional saca de Chile, que según cálculos este año sobrepasarán los seis mil millones de dólares.
