Don Serafín Rodríguez, dice que no se ha cambiado el sistema binominal a uno representativo porque: “ … la teta parlamentaria que mama la clase política chilena en el poder es demasiado rica…”, enseguida ilustra las remuneraciones y pagos de gastos extra en que incurren los honorables en el ejercicio de sus funciones, dándole un tono de escándalo, a un supuesto interés individual de ellos en mantener lo que él considera privilegios, que implícitamente estarían amenazados al dar el sí a la reforma del sistema electoral.
Sin ánimo de polemizar con don Serafín, yo creo que él chacrea la discusión, que por primera vez después de 16 años de gobiernos de la Concertación, se está empezando a escuchar. Lo verdaderamente escandaloso, es que nunca se ha tratado de reformar seriamente el sistema binominal, razones habrán muchas, pero lo cierto es que el país o el pueblo, no ha conocido de algún proyecto serio que se haya mandado al congreso en todos esos años, no ha conocido de alguna discusión, de alguna negociación con la derecha, habiendo habido muchas buenas ocasiones. Técnicamente, el sistema no se puede reformar porque los tres gobiernos, no han tenido el 66% de los parlamentarios en ejercicio que exige la Constitución Política de la República (cap v,art.127), sin embargo, se han reformado otros aspectos.
Desde el comienzo, los políticos de la concertación, han demostrado un ánimo de no reformar lo principal, lo verdaderamente importante, es decir, que el pueblo elija a los representantes, porque en la práctica, son las cúpulas políticas las que designan quienes serán los congresistas.
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