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Agosto 18, 2026

Dónde va el socialismo y cómo podemos superar las dificultades

Si nuestro gobierno, en el que depositamos tantas esperanzas no llega a buen puerto, eso sería perjudicial para nuestras ideas, para las clases sociales que representamos e incluso para el desarrollo de Chile como país. Sólo nos cabe apoyar a nuestro gobierno, pero ello implica en un evento partidario de la naturaleza, de este Consejo General, el que sin caer en una autocrítica destructiva, tratemos de hacer un balance con profundo apego a la realidad tal cual es. Se percibe en el ambiente cierta decepción y desorientación con el actuar de nuestro gobierno.

En todo esto se encuentra indudablemente una campaña sistemática de la derecha a través de los medios de prensa los cuales controla directa o indirectamente  casi en su totalidad. Control que tiene por el abandono que los gobiernos democráticos hicieron de los medios de prensa alternativos.

Pero, atribuir este estado de ánimo a la sola acción de la derecha no permite explicar el fenómeno en su complejidad.

Digamos a estos efectos que la derecha también ha bajado sustantivamente en su respaldo ciudadano, lo cual demuestra que su campaña obstructiva de la labor gubernamental no tiene grados de credibilidad fundante en la ciudadanía. La desafectación con el gobierno no viene de la emergencia de una derecha como alternativa. Este sector político no resuelve sus disputas internas, como no puede proponer algo distinto al neoliberalismo sólo puede hacer demagogia con la pobreza y las injusticias sociales y por último su líder histórico se debate entre acusaciones de crímenes, robos y trafico de drogas.

Nuestro gobierno ha venido perdiendo apoyo a partir de dos situaciones.

Primero, se perciben ciertas descoordinaciones e inconsistencias de gestión, que son amplificadas por la derecha. Hay propuestas como la de un gobierno ciudadano que no se definido con la claridad que una cuestión de tamaña envergadura requiere. De otra parte hay nombramientos en cargos de responsabilidad que no se compadecen con una voluntad de romper con los viejos esquemas políticos de mando y obediencia. Pero analizado el fenómeno en su conjunto este flanco de debilidades es algo secundario.
 
Estas cosas se pueden ir superando. Esto no es el quid de la pérdida de aprobación ciudadana.
 
Hay también otras cuestiones que accesorias, miradas en tiempo presente, que perjudican la labor de nuestro gobierno. El manifiesto adelantamiento del tiempo político en el ámbito de las postulaciones presidenciales, por ejemplo.
 
Lo fundamental es que no se rompe radicalmente con el esquema autoritario y neoliberal existente. Por ejemplo, una  voluntad política radical y resuelta en pos de a participación ciudadana ya habría significado el envío al congreso de un proyecto que signifique la iniciativa popular de ley y el establecimiento de las formulas plebiscitarias de resolver temas de interés nacional. Esto que el compañero Edgardo Condeza con muchos y buenos argumentos viene promoviendo hace ya tiempo y que tiene acogida ciudadana y legitimidad democrática indudable.
 
De otra parte pero reflejando también una ausencia de voluntad suficiente para romper drásticamente con el pasado conservador  tampoco se han tocado los pilares sustantivos del andamiaje neoliberal de nuestra sociedad.

La respuesta al gigantesco movimiento de los estudiantes fue una comisión que generara ciertos consensos. Pero cuando se tiene mayoría parlamentaria y un movimiento de la legitimidad del de los secundarios es posible romper resueltamente con el esquema de la educación como negocio/mercancía. Se puede hacer la transformación ahora ya y si se hiciera se contaría con un apoyo ciudadano de grandes dimensiones.

Una comisión que ya no resolverá nada en tiempos políticamente útiles y un Intendente de Santiago pensando en formulas represivas.

El movimiento estudiantil se ha echado a andar. Tenemos muchos y buenos dirigentes socialistas en los secundarios, que les vamos a decir ; que no luchen por derogar la LOCE que dejo Pinochet en el último día de su satrapía?. Se sabe poco pero crecemos como la espuma entre los secundarios.

Cuando nuestro gobierno intervino el tema de la subcontratación, muchas esperanzas se generaron. De la misma manera cuando se ve el tema de la previsión, pero tan noble voluntad de cambio se muestra incoherente con la constitución de una comisión que termina proponiendo el aumento de la edad de jubilación para las mujeres. Afortunadamente la presidenta corrigió, pero ello dejo una duda; para que la comisión si las ideas están claras?. La presidenta debe desarrollar el programa y punto. No es necesario ni útil hacer consenso con los neoliberales; que se recuerde y tenga presente somos mayoría en Chile, la minoritaria es la derecha.

Uno de los puntos cruciales que marcaron la inflexión al descenso de la aprobación ciudadana a nuestro gobierno fue el destino de los 10.000 millones de dólares existentes. Con las enormes desigualdades existentes en Chile, escandalosas según la Iglesia Católica, con 843 mil chilenos percibiendo menos de 500 pesos diarios, con una cesantía real de dos dígitos, esa enorme masa de dinero se deposita en bancos norteamericanos a un miserable interés del 3 % anual.

La tendencia del precio del cobre es al alza eso lo dice incluso el FMI Pero si fuera un ingreso extraordinario esto se puede asumir con presupuesto flexible, es decir, un presupuesto que no incorpore gastos fijos a futuro.

Cuando se dice que no se pude gastar ese dinero en Chile porque se “recalentaría” la economía, o bien no se sabe lo que se dice o bien se cae en el sofisma neoliberal que lo que busca es mantener la tasa de ganancia del capital sobre la base de no hacer subir el precio del trabajo. No se pude recalentar la economía chilena pues de lo que se dispone es divisa internacional y estamos completamente globalizados.

El destino de los fondos productos del mayor precio del cobre produce desazón, se pierde la esperanza, si los pobres y los trabajadores nada reciben porque se les dice que no hay recursos y cuando el dinero abunda tampoco reciben nada entonces se pierden las esperanzas.

Nuestro gobierno puede y debe romper con el neoliberalismo.

Esto es sin lugar a dudas mas fácil decirlo que hacerlo. Es una tarea gigantesca pero que ya se emprende en toda Latinoamérica con ritmos y tonalidades diferentes, pero ese es el sentido de la historia política latinoamericana.

Nuestro partido.

Se planteo inicialmente que debíamos apoyar la gobierno incondicionalmente y sólo en los marcos de programa. Era una tesis difícil de sostener en el plano teórico, pero fue la realidad política y particularmente el movimiento estudiantil que con mas de medio millón de estudiantes movilizados el que demostró que la realidad no cabe íntegramente en un programa político.

Pero nuestro partido no apoya ni propone todo lo que debiéramos, todo lo que se necesita.
Tenemos una crisis de larga data y de lento desarrollo. Estamos en una tendencia a la erosión de nuestras potencialidades políticas. Nuestra capacidad para generar agenda pública es prácticamente inexistente. Cada vez nos transformamos más en administradores pasivos de lo existente. Nuestra pasividad nos esclerotiza.

 Sólo en Derechos Humanos hemos mostrado perfiles propios.

Nuestra incapacidad no sólo se expresa en el ámbito de la creación de agenda pública, sino también en otros cultural y epistomòlogicamente de mayor impacto cultural/estratégico, para un ente que debe crear universos sociales y humanos.

La ética tiende a compartir un mismo ser con la estética. Somos absolutamente infértiles como creadores de belleza, no aportamos imagen estético-política alguna. Nuestros actos y eventos se encargan a productoras externas. Nuestra estética esta en manos de las empresas licitantes.

El lenguaje es la casa del hombre. Se habla como se piensa. Quien pone las palabras construye el universo de lo existente en nuestras conciencias. Particularmente los funcionarios operan mediante esquemas mecánicos de reproducción discursiva provenientes del ámbito del mercadeo
 

Texto de discusión en el Concejo General del PS del fin de semana que reúne a 600 delegados.