Santiago.- Los dos mil trabajadores de la minera Escondida reiteraron hoy su determinación de mantener la huelga por el tiempo que sea necesario hasta obtener un respuesta adecuada del poderoso consorcio internacional a sus demandas. “Tenemos que estar acá, hoy, mañana y hasta que dure. No podemos dejarnos dominar. Mantengámonos firme”, señaló el jefe del sindicato único no. 1, Luis Troncoso, al concluir una asamblea del gremio, en la cual se informó sobre los resultados del primer día de movilización.
Los poco más de dos mil mineros integrados al sindicato mantienen ocupada las instalaciones del Complejo Deportivo de la empresa, donde han levantado carpas, situado en las afueras de Antofagasta, capital de la II Región del país.
Pedro Marín, vocero del gremio, no descartó del todo, en caso de mantenerse el impasse en las negociaciones, escalar las acciones de protesta, aunque señaló que por el momento no estaba prevista una ocupación por la fuerza del edificio Corporativo.
“Hemos sido respetuosos y sigilosos y estamos atentos a lo que pueda acontecer. En todo caso, siempre dentro del marco legal. No nos vamos a tomar ningún edificio, tenemos nuestro sitio aquí (Complejo Deportivo) y nos sentimos cómodos”, aseveró Marín.
“Hemos manifestado estar dispuesto al diálogo. Sabemos que esto se debe terminar en una mesa de negociaciones, pero para conversar se necesitan dos y para que sea fructífero deber haber disposición, por lo que nuestra empresa tiene una gran tarea por delante”, manifestó Marín.
Sin embargo, el vocero advirtió que “hay contradicciones de la empresa que hacen entrar en la duda. Si se mantiene la última oferta, del viernes, que es un maquillaje de la anterior, sería rechazada en el acto”.
La empresa ofreció un bono de término de conflicto de dos millones, un bono por el alto precio del cobre de seis y un crédito blando de tres, que suma en total 11 millones de pesos (unos 20 mil 500 dólares), además de un reajuste de sueldo real del tres por ciento.
El gremio, por su parte, informó que no se transará por menos de ocho millones por el precio del cobre y ocho por término de conflicto, que asciende a 16 millones en total (unos 29 mil 600 dólares) y un reajuste de 13 por ciento del sueldo base, entre otros reclamos.
La demanda de los mineros busca igualar sus salarios y los beneficios al actual escenario por el cual atraviesa el precio del metal rojo, que bordea los 3,5 dólares por libra, en una espiral que sigue en aumento.
Los valores actuales -afirman- supera en más de cinco veces los 0,67 dólares por libra que tenía el cobre en la anterior negociación colectiva del 2003, y que le ha permitido al consorcio propietario multiplicar varias veces sus utilidades (más de dos mil millones el pasado año).
Según el gremio, los ajustes que reclama significan apenas el uno por ciento de las ganancias de la transnacional el 2005, y que en el 2006 aún serán mayores, a juzgar por el constante incremento de los precios del metal rojo.
Fuentes de la empresa indicaron que al cumplirse las primeras 24 horas de paro, la producción disminuyó en un 60 por ciento de los 3,5 millones de toneladas que realiza diariamente, lo que equivalen a pérdidas estimadas entre 15 y 20 millones de dólares por cada día.
Escondida produce cerca del 23 por ciento del total nacional y ocho mundial.
