No te vayas, que no fui yo el que puso el tema. El chileno siempre se anda quejando, nadie te obligó, tú aceptaste trabajar por ese dinero, tú vendiste libremente tu esfuerzo por esa plata. Piensa en los muchos hombres que murieron por defender esa hermosa libertad que tienes de trabajar donde te plazca: ¡antes el señor feudal era dueño de la persona del trabajador, a cambio de techo, pan, vestido y protección!
¿Te gustaría que te anduvieran mandando a cambio de que te provean de esas miserables cosas? No mi amigo, la Igualdad y la Libertad están antes que nada y eso que aún no te hablo de la Fraternidad.
¡Pero qué pasa amigo jornalero! Se ha ido a caminar como lo hacen los ancianos esquimales y me ha dejado aquí hablando solo y sin poder terminar este artículo.
