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Agosto 18, 2026

Se cumplen dos años de la tragedia de Costa Rica

Dentro de unos días se cumplirán dos años de la tragedia de la Embajada de Chile en Costa Rica. El 27 de julio de 2004, un agente policial costarricense, que hacía guardia desde hacía cinco años en la legación chilena, ingresó en el edificio, secuestró a diez funcionarios y terminó asesinando a tres de ellos, tras lo cual se suicidó.

Poco antes de desencadenarse la tragedia, le habían comunicado desde su jefatura que lo iban a trasladar a otro lugar, por quejas de funcionarios de la embajada chilena. José Orlando Jiménez Jiménez esperó a que llegara el Cónsul, Cristián Yussef, y entró después en el edificio portando un revólver calibre 38 y un fusil M-16. Abrió fuego contra todos los que iba encontrando a su paso: el Cónsul Yussef, el primer secretario de la embajada, Roberto Nieto, y la secretaria Rocío Sariego, que colaboraba en las actividades del centenario de Pablo Neruda. Las otras siete personas que estaban en la sede diplomática en ese momento, salvaron la vida porque consiguieron encerrarse en las oficinas de Pro-Chile y el agente enloquecido no pudo derribar la puerta. Entonces, José Orlando jiménez se suicidó.

En la calle, rodeando el edificio, 200 agentes de la policía especial aguardaban las órdenes de sus superiores para actuar. Junto a ellos, el Embajador Guillermo Yunge, y el Ministro del Interior chileno, José Miguel Insulza, que se encontraba en visita oficial en Costa Rica, observaban con  nerviosismo la grave situación.

A dos años de la tragedia, ¿qué ha pasado con las investigaciones del suceso? ¿Qué dicen los tribunales de Costa Rica?

GESTIONES DE LOS FAMILIARES

Familiares de las víctimas señalan que “es posible afirmar que el estado de Costa Rica ha rehuído hasta la fecha asumir sus evidentes responsabilidades en estos hechos”.  Indican que el 5 de octubre de 2004 contrataron a una firma de abogados y presentaron un Reclamo Administrativo al Ministro de Seguridad Pública, quien a pesar de tener un plazo de 60 días para resolver, se tomó 22 meses para hacerlo. Agregan que fueron informados de su “Resolución”, la cual consideran insatisfactoria porque, argumentan,  ajusta sus términos exclusivamente a la posición de su Ministerio. Y agregan que el Estado costarricense defiende de mala manera sus intereses nacionales actuando como Juez y Parte, rehuyendo sus obvias responsabilidades a tenor de la Convención de Viena.

Más adelante, los familiares señalan que, sin embargo, el 20 de enero de este año, debido a que el plazo del reclamo Administrativo había vencido sin que se efectuara ninguna investigación de la tragedia y sus antecedentes, recurrieron a los tribunales de justicia costarricenses, con la perspectiva de tener que esperar alrededor de DIEZ años para que ésta resuelva. Señalan que es evidente que la sola mención de estos plazos es equivalente a una burla y a la denegación de justicia a que se refiere la Convención sobre los Derechos Humanos aprobada por la OEA y que justifica sobradamente la intervención de organismos supranacionales.

Todo esto fue informado al Ministerio de Seguridad de Costa Rica, por lo que la Resolución citada anteriormente se sabía extemporánea y meramente figurativa…sin embargo, se emitió.

Dicen los familiares de las víctimas que el 14 de septiembre de 2005 enviaron una importante carta a la Fiscalía a cargo del caso, pero que hasta la fecha no les ha respondido.

Por todo esto, los familiares consideran que en Costa Rica se le da poca o ninguna importancia a la tragedia.

NOTA. Los medios de comunicación chilenos o costarricenses que se interesen en profundizar sobre este asunto, pueden dirigirse a:

En Costa Rica
Jorge Sariego MacGinty, padre de Rocío:  Teléfono 506- 273 42 91
En Chile
Juan Yussef Durán, padre de Cristian:  562 – 698 08 74  697 37 03.