Este nueva violación a la legislación nacional cuestiona nuevamente la veracidad del “Acuerdo de Producción Limpia” (APL) y del “Sistema Integrado de Gestión” (SIGES), herramientas implementadas por el sector empresarial para responder a las críticas debido a los bajos estándares ambientales y sociales con que opera esta industria en el sur de Chile.
La Noruega Mainstream, por ejemplo, en su centro de cultivo de Cheñique, en Chiloé, supero en 140% la producción autorizada. AquaChile, la mayor salmonera de capitales chilenos lo hizo en 55% en la localidad de Caicura. Pero Aguas Claras, propiedad de AquaChile, en su centro de cultivo de Quetalco, tuvo una sobreproducción de 112%.
Camanchaca, otra empresa chilena, fue la que más realizó sobreproducción al aumentar en más de 11 veces la cantidad de salmón que tenía permitido producir en su centro de crianza del sector Punta Terao.
