No me explico por qué la Virgen siempre elige a humildes pastorcitos, como los de Fátima, a campesinas, como Juana de Arco, a indios e indias, como Juan Diego y la Tirana, entre otros; jamás he sabido que se le haya aparecido, por ejemplo, a José María Escrivá de Balaguer, o a un Papa, o a un gerente de banco, menos a un presidente o un dictador. Fue muy conocido el caso de las falsas apariciones en Villa Alemana, auto sacramental inventado por la DINA para ayudar, terrenalmente, a Daniel López Pinochet.
No le encuentro mucha gracia a Juana de Arco, adorada por la derecha francesa, que en nombre de Dios haya coronado a un estúpido rey, pero todas estas apariciones exaltan la religiosidad popular. Cada país tiene su propio patrono o patrona: Chile, la Virgen del Carmen, Colombia, la de Chiquinquirá, México, la de Guadalupe…
Michelle es una virgen rubia, como salida de los cuadros de Rafael Sanzio: prometió 36 milagros y ya ha cumplido la mayoría de ellos; como intermediaria de Dios, sana a los ancianos gratuitamente y también les regala cuatro billetes verdes, con el retrato de Carrera Pinto, a los pensionados; además, construye jardines infantiles que puedan albergar a los niños marginados de Chile y los proteja de los degenerados pedófilos, que andan libres por las calles. Basta que Michelle pose sus ojos sobre la Tierra del Fuego para que, milagrosamente, aparezcan pozos de gas natural, tan escasos y necesarios para nuestra seguridad energética; es tal el poder de nuestra virgen que sin mediar el menor esfuerzo, logra un Acuerdo entre la millonaria Endesa y los feroces ecologistas, para construir plantas hidroeléctricas, en Aysén.
Michelle es una virgen rubia, como salida de los cuadros de Rafael Sanzio: prometió 36 milagros y ya ha cumplido la mayoría de ellos; como intermediaria de Dios, sana a los ancianos gratuitamente y también les regala cuatro billetes verdes, con el retrato de Carrera Pinto, a los pensionados; además, construye jardines infantiles que puedan albergar a los niños marginados de Chile y los proteja de los degenerados pedófilos, que andan libres por las calles. Basta que Michelle pose sus ojos sobre la Tierra del Fuego para que, milagrosamente, aparezcan pozos de gas natural, tan escasos y necesarios para nuestra seguridad energética; es tal el poder de nuestra virgen que sin mediar el menor esfuerzo, logra un Acuerdo entre la millonaria Endesa y los feroces ecologistas, para construir plantas hidroeléctricas, en Aysén.
Michelle Bachelet cuenta con la veneración de más del 80% de los fieles devotos superando, de lejos, la piedad provocada hacia la virgen de la Tirana o de Andacollo. Con inteligencia emocional, nuestra mamá ha sabido mantener tranquilos a los demonios de la UDI y de RN, que envidian su suerte y adhesión popular. Ojalá, nuestra virgen y madre no se deje dominar por tantos colorines y diablos sueltos, que podrían conducirla al infierno del desprestigio.
Rafael Luis Gumucio Rivas