El tema será tratado en la reunión de Morales con sus pares de Paraguay, Nicanor Duarte, Uruguay, Tabaré Vasquez, y Venezuela, Hugo Chávez, y las previsiones oficiales apuntan a la firma de un memorando de entendimiento, paso inicial del proyecto.
La estatal Agencia Boliviana de Información (ABI) señaló que la cumbre establecerá mecanismos de vinculación entre los productores gasíferos (Bolivia y Venezuela) y los que demandan el recurso: Paraguay y Uruguay.
En el caso de Paraguay, los gobiernos de Asunción y La Paz ya avanzaron conversaciones para la instalación de plantas binacionales de electricidad a base de gas y de producción de gas licuado para uso doméstico.
El gasoducto proyectado tendría una extensión de 527 kilómetros (327 en Paraguay y 190 en Bolivia) y su construcción demandará una inversión de unos 460 millones de dólares y un plazo de ejecución de al menos tres años, indicó ABI.
La agencia contrasta las dimensiones y el costo de la obra con la magnitud mucho mayor del llamado Gasoducto del Sur, de ocho mil kilómetros entre Venezuela y los principales centros consumidores de gas, Argentina y Brasil.
Esos países son los principales consumidores de gas natural boliviano y negocian con La Paz nuevos volúmenes y precios del recurso.
La participación venezolana en el proyecto energético a tratarse hoy en la cumbre de Asunción es precedida por una creciente colaboración en distintos ámbitos del gobierno de Caracas con Bolivia.
En los últimos días se reveló que el gobierno venezolano proyecta adquirir un banco privado, el Banco de la Unión, según la prensa, para canalizar fondos de cooperación y realizar diversas operaciones financieras.
El presidente Evo Morales, por su parte, alienta un gran proyecto de integración energética latinoamericana a cargo de las empresas estatales de hidrocarburos de las naciones del área y respalda en tal sentido el proyecto integrador Petroamérica, impulsado por Venezuela.
Medios de prensa locales adelantaron que la reunión presidencial tratará sobre el apoyo de Venezuela al desarrollo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, una ruta fluvial al Atlántico que parte de la frontera boliviano-brasileña y atraviesa Paraguay y Argentina.