Pero el presidente Ahmadinejad ha asegurado que, por el contrario, Irán proseguirá en sus actividades de enriquecimiento de uranio hasta lograr en el futuro la producción de combustible nuclear a escala industrial.
Lo logrado ahora y en el futuro está en consonancia con los legítimos derechos de la nación iraní contemplados en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, señaló Ahmadinejad.
“Ante la situación creada, considero que la negociación diplomática es la mejor forma de solucionar este problema, porque si hablamos de sanciones o medidas militares no estamos ayudando a lograr un arreglo”, expresó el embajador chino.
Wang adelantó que esperaba que las autoridades iraníes valoraran todas las reacciones ante su anunciado logro y asuman una actitud más cooperativa.
China al igual que Rusia han mantenido frenada las presiones de Estados Unidos y sus aliados de Europa occidental para lograr sanciones del Consejo de Seguridad contra Irán.
Según declaraciones del canciller ruso, Sergei Lavrov, que circulan en esta sede, la información formulada por Irán es contraria a las decisiones de la AIEA y del Consejo de Seguridad.
Pero Lavrov reiteró la negativa de Moscú a la aplicación de sanciones o utilizar la fuerza contra Irán, porque provocaría el estallido de un peligroso incendio en el Medio Oriente, donde ya hay suficiente fuego.
En sus declaraciones a la prensa en esta sede, el embajador Wang acotó que tanto China como Rusia, y la comunidad internacional, desean ver un Irán más cooperativo con los esfuerzos de la AIEA y los requerimientos expresados por el Consejo de Seguridad.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, aseguró que esperaba de las autoridades en Teherán un regreso a la mesa de negociaciones para encontrar una solución.
En declaraciones durante su visita a La Haya, Annan expresó sus esperanzas de que el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei, quien iniciará mañana una visita a Irán, persuada a los líderes iraníes para que regresen a la mesa de negociaciones.