Roma.- A tres días de las elecciones legislativas en Italia, el primer ministro Silvio Berlusconi continúa este jueves una cruzada por el poder y para derrotar a la coalición opositora Unión, la cual aventaja a la alianza gubernamental. Sin descansar, Berlusconi lanza constantes acusaciones contra la Unión, liderada por el presidente de la Comisión Europea (CE), Romano Prodi. En un nuevo intento por presentarse como víctima de sus contrincantes, el primer ministro, el hombre más rico de Italia, acusó a los magistrados de Milán de aliarse con sus rivales políticos.
La fiscalía milanesa solicitó el mes pasado un proceso contra el primer ministro por corrupción debido a que pago más de 500 mil dólares al abogado David Mills, esposo de la ministra británica de Cultura, Tessa Jowell, por testificar falsamente a su favor en 1997.
Al respecto, en rueda de prensa en esta capital, calificó de mentira esa imputación y la adjudicó a malas intenciones para perjudicarlo.
Inconforme con ello, atacó a los principales diarios italianos, los cuales, dijo, se pusieron de acuerdo con la fiscalía de Milán.
Mientras, en una entrevista que mañana publicará el semanario L´Expreso, Prodi precisó que Berlusconi se encuentra contra la pared, al descubrir su juego el electorado italiano.
La nueva cruzada entre los dos políticos se registra a 48 horas de otro encontronazo, cuando la Unión acusó a Berlusconi de insultar a la ciudadanía con groserías, luego de usar una vulgaridad para calificar a quienes voten en su contra en las elecciones del próximo domingo.
Durante un discurso en la confederación de comerciantes, Berlusconi usó una palabra que quiere decir desde testículos, hasta imbéciles para referirse a los electores que se inclinan a favor de la Unión.
La respuesta a esa expresión no se hizo esperar y, en un comunicado, la principal fuerza de la oposición consideró que el jefe de gobierno insultaba a los italianos con ese vulgar lenguaje.
También precisó que Berlusconi se quitó la máscara y se mostró tal como es, usando los medios de difusión sin respeto por las instituciones y los ciudadanos.
Ese incidente se registró luego de realizarse el último debate televisivo entre el primer ministro y Prodi, en el cual, según medios de prensa romanos, ambos quedaron empatados.
Pero para el periódico de Milán Corriere della Sera, ninguno de los dos lograron convencer a los indecisos, quienes representan un tercio de los votantes: Se estiman cruciales en los comicios legislativos de los venideros domingo y lunes.
En lo que se considera una acción desesperada de última hora, el primer ministro prometió derogar el impuesto anual ICI, el cual cobran los municipios por la vivienda de los empadronados.
Esa promesa es vista con desconfianza y los líderes de la oposición llamaron a los compatriotas a no creerle y la calificaron de demagoga.
Mientras, los dirigentes municipales pusieron el grito en el cielo y recordaron que con ese dinero se costean obras sociales y representa el 75 por ciento de la entrada a ese nivel.
Ese es el panorama de Italia a tres días de la consulta popular, en la que Berlusconi da por seguro el triunfo de su coalición Casa de las Libertades, a pesar de los cerca de cinco puntos de ventaja que le lleva la Unión en los sondeos de opinión.