Nuevo amanecer rebelde en Francia

París.- Tras dos meses de huelgas y demostraciones, la tensión persiste este jueves en Francia con nuevas protestas juveniles y el anuncio del primer ministro Dominique de Villepin de que continuará la lucha para implantar el Contrato del Primer Empleo (CPE). Desde París hasta otras importantes ciudades galas, el territorio francés tuvo un amanecer rebelde con jóvenes bloqueando las calles, estaciones de trenes y aéreas, centros educativos y fábricas, entre otros lugares públicos.  En todo el país continuaron con las clases interrumpidas en más de la mitad de las 84 universidades, así como en otros 200 centros de estudios medios.

Sin ceder el pulso, organizaciones estudiantiles y sindicales siguen exigiendo la derogación del CPE, el cual otorga potestad a la patronal para despedir a los menores de 26 años sin justificación ni indemnización.

Los jóvenes consideran que esa nueva ley torna más precaria su ya difícil situación con casi 25 por ciento de desempleo en ese segmento de la población, índice que se eleva a 40 en los barrios marginales.

Las nuevas protestas se registran luego de una multitudinaria demostración el martes pasado, con la participación por segunda vez en una semana de tres millones de personas.

También se realizan a 24 horas del ultimátum lanzado la víspera por 12 organizaciones sindicales, estudiantiles y el Partido Socialista, el mayor de la oposición, para que al gobierno derogue el CPE antes del 17 de abril, cuando recesa por unos días el parlamento.

En medio de ese panorama, Villepin anunció hoy que continuará luchando por implantar el CPE, determinación parecida a la anunciada por los protestantes, pero en sentido contrario, al condicionar las negociaciones a su cancelación.

Precisamente, en la movilización del último martes la Central General de Trabajadores llamó a dar un golpe mortal a esa ley, promulgada por el presidente Jacques Chirac el pasado domingo.

Entonces, Chirac prometió reformas al CPE, suspendió su aplicación y pasó las conversaciones con los líderes de los protestantes a la gubernamental Unión por un Movimiento Popular.

Pero esas medidas no satisfacen las exigencias de los protestantes que claman por su retiro total.