Israel: Kadima, el partido fundado por Sharon, gana las elecciones

El partido Kadima, del primer ministro en funciones, Ehud Olmert, ganó las elecciones generales de Israel con un margen menor del esperado, ya que no consigue los suficientes escaños como para gobernar en solitario. Después de declararse vencedor, antes de conocerse los primeros resultados oficiales, Olmert se mostró dispuesto a la “cesión territorial” de su país para alcanzar la paz con los palestinos, a quienes también exige un paso hacia adelante. Olmert, además, considera que con estos resultados electorales los israelíes han respaldado su plan de retirada unilateral de Cisjordania.

Con el 99,5 popr ciento de los votos escrutados, Kadima obtendría el 21,8 por ciento de los votos y 28 escaños, un resultado corto, mucho peor de lo que pronosticaban las encuestas, que le concedían hasta 40 de los 120 asientos de la Knesset (el Parlamento israelí).


Con estos resultados, es obligado iniciar conversaciones para formar Gobierno, por lo que Olmert ya ha diseñado un equipo para la tarea. El presidente israelí, Moshe Katsav, comenzará el domingo las conversaciones con los jefes de los partidos para encargar la formación de Gobierno.


Entre los posibles interlocutores se encuentra el partido laborista de Amir Peretz, que se ha hecho con 20 escaños, reafirmándose como segunda fuerza política. Le sigue el partido ultraortodoxo sefardí Shas, con 13 escaños.


El Likud, que ha dominado la vida política israelí durante los últimos años, con Ariel Sharon a la cabeza, sufre un fenomenal descalabro y pasa a ser la quinta fuerza parlamentaria con 11 escaños, por detrás incluso del partido ultraderechista de los inmigrantes rusos, el Israel Beitenu.


La coalición Unión Nacional-Partido Nacional Religioso se hace con 9 asientos, por 7 del Partido de los Pensionistas, que ha sido la gran sorpresa de la noche electoral. De hecho, no se descarta la eventual presencia de este partido en el futuro Gobierno, debido a su postura favorable al plan unilateral de retirada de Cisjordania propuesto por Kadima.


Después de reconocer su victoria, Ehud Olmert ha tenido en primer lugar dos gestos: recordar a Sharon, fundador de Kadima, y acudir al Muro de las Lamentaciones para agradecer el triunfo electoral.


Pero Olmert apuesta por la declaración de intenciones políticas y de gran calado para el futuro del país. Su primera referencia ha sido a su plan unilateral de retirada de Cisjordania, aunque ha dejado la puerta abierta a reanudar las conversaciones con los palestinos.
 
“Estoy dispuesto a renunciar al sueño de un Gran Israel; estamos dispuestos a evacuar a los judíos que viven en los asentamientos para permitiros realizar vuestro sueño de tener un Estado”, ha dicho, en referencia a los palestinos, pero “debéis renunciar a vuestro sueño de destrucción”. “Si los palestinos aceptan actuar en este sentido, nos sentaremos con ellos a la mesa de negociación para crear una nueva realidad en la región”, dijo.


“Si no, cogeremos nuestro destino con las manos y actuaremos sin el acuerdo de los palestinos”, ha dicho, advirtiendo de que si no logra el acuerdo con los palestinos, trabajará para fijar unilateralmente las fronteras de Israel desmantelando colonias en Cisjordania y anexionándose parte del territorio. Olmert ha asegurado que “no hay alternativa mejor que un acuerdo que se base en una negociación basada en el reconocimiento mutuo, la Hoja de Ruta y por supuesto el cese del terrorismo y el desarme de los grupos terroristas”.


El primer ministro en funciones también se dirigió a los israelíes y les ha pedido que superen las divisiones internas, “entre judíos y no judíos, religiosos y laicos, sefardíes y ashkenazíes; los que están dispuestos a dividir la tierra y los que no”, antes de buscar la paz con los vecinos para lograr el objetivo de lograr “un país democrático, con fronteras permanentes y una mayoría judía permanente”.