París.- Sindicatos y asociaciones estudiantiles reiteraron este sábado su rechazo al Contrato de Primer Empleo (CPE) que otorga potestad a la patronal para despedir a jóvenes injustificadamente, y ratificaron la continuación de las protestas. Cuatro dirigentes de organizaciones estudiantiles asistieron esta jornada a una cita con el primer ministro, Dominique de Villepin, para condicionar el diálogo a la cancelación del CPE. Los líderes juveniles llamaron a la realización de huelgas y protestas convocadas también por los gremios y partidos opositores para el martes próximo.
La dirigente de la Confederación de Estudiantes Julie Coudry calificó de escandalosa y tomadura de pelo las pretensiones de Villepin de discutir condiciones de aplicación del CPE en medio de las tensiones y crisis existentes en el país por esa causa.
Mientras, la principal central sindical francesa también anunció la continuación de las protestas y acusó al primer ministro de intentar ganar tiempo con su negativa a retirar el CPE.
El secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Bernard Thibault, afirmó que Villepin espera el deterioro de la situación para diluir la causa de la crisis en otros problemas, en alusión a la violencia de algunos grupos durante las demostraciones.
Decenas de miles de jóvenes estudiantes y trabajadores se han manifiestado en toda Francia contra el CPE, el cual otorga potestad a la patronal para despedir sin justificación ni indemnización a los jóvenes menores de 26 años en un período de 24 meses.
Francia presenta un desempleo general de cerca del 10 por ciento, índice que ronda el 25 por ciento entre los jóvenes menores de 26 años, tasa que se incrementa en los barrios marginales a casi el 40.
El secretario de la CGT también le imputa al primer ministro no querer darse cuenta de la gravedad y dimensión de las protestas de los jóvenes para rechazar CPE
Las críticas de Thibault se registran un día después del fracaso de las negociaciones de cinco líderes de las principales centrales sindicales con el jefe de gobierno, quien se negó a aceptar la propuesta de cancelación de esa reforma.
Precisamente, esta jornada se cumple una semana de las mayores demostraciones registradas en este país contra ese contrato con la participación de más de millón y medio de personas.