¡Indignación!

Los ministros civiles de la dictadura son coautores intelectuales de los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante su mandato. Muchos de esos secuaces del tirano gozaron del privilegio de una educación formal esmerada y dictaron cátedra de tecnócratas de alto nivel. ¿Puede una persona dotada de esos conocimientos e investida de la autoridad de ministro de Estado afirmar que ignoraba los secuestros, torturas y asesinatos cometidos durante el desempeño de su cargo?
 

 Esos ex ministros deberían tener la prudencia y el recato de dedicarse, por ejemplo, a sus asuntos privados, al incremento de sus cuantiosos patrimonios y a jugar con sus nietos. Pero cuando se les facilita tribunas mediáticas para justificar el golpe de Estado, como en el programa “Tolerancia cero” de Chilevisión, o se les designa para asesorar “al Gobierno en los lineamientos que abarcará la reforma previsional”, los simples ciudadanos -invitados por la Presidenta de la República a participar activamente en una sociedad democrática- tenemos el derecho y el deber de manifestar nuestra indignación.

Los ex ministros de la tiranía deben ser objeto de la sanción moral y política de la abrumadora mayoría de los chilenos que amamos la libertad y que nunca más queremos sufrir las brutalidades de una dictadura.

Invito a mis amigos a difundir ampliamente este texto, a agregarle  comentarios y argumentos, y a expresar nuestra indignación más categórica contra la impunidad política y moral que favorece a los ex ministros del tirano.