El yacimiento fue encontrado gracias al megaproyecto que impulsa la Enap, que tiene un costo total de US$52 millones, de los cuales US$12 millones se usaron sólo para el descubrimiento de este yacimiento.
Se espera que para este 31 de marzo se logren los 4.500 metros de profundidad que permitirán verificar si la reserva de gas natural es suficiente para abastecer a la zona centro sur de Chile, lo que según Lagos, significaría que Chile podría dejar de depender de Argentina en el suministro de gas.
Desde que la Enap tomó la decisión, a mediados del 2004, de arriesgarse a explorar el sur de Chile para encontrar yacimientos de gas, ha hecho varias perforaciones. En el lago Mercedes la profundidad de la excavación alcanzó 3.800 metros con una superficie de 113 kilómetros cuadrados, lo que da una idea de la magnitud de la reserva.
La independencia energética y la satisfacción de la demanda a los contratos de abastecimiento de empresas como Methanex son las principales razones de la Enap para explorar la zona sur del país en busca de reservas, ya que quieren asegurar para el 2007 el abasto de gas para sus refinerías.
A tal punto a llegado la preocupación del Estado de diversificar las fuentes energéticas, que incluso han analizado la posibilidad de invertir e instalarse con yacimientos en territorio extranjero, Venezuela es el país en que han estado pensando para explotar reservas de gas natural.
Bolivia
El presidente Ricardo Lagos, continuando con el tema energético, explicó que todavía no hay un acuerdo con el presidente Evo Morales, pero que le había expresado a su par que Chile y Bolivia podrían llegar a ser buenos socios en materia de gas, ya que con las plantas que construirá la empresa inglesa British Gas, una de liquefacción y otra desgasificadora, Bolivia podrá vender gasa un precio acomodado y competir al igual que otro país abastecedor.“Le expliqué al presidente Morales que Bolivia está vendiendo el gas a un precio que ellos consideran muy barato, lo cual es cierto. En términos internacionales, hay una relación entre el precio del gas y el precio del petróleo, si el petróleo sube mucho, el gas también sube. Y le dije: su mejor socio, presidente, va a ser Chile, porque vamos a tener una planta de licuefacción, vamos a tener una regasificadora, y ese gas que se va a vender, el precio a que se venda -acuérdese de mí, le dije-, va a fijar el precio del gas en esta parte del sur del mundo. Y usted, en consecuencia, va a vender su gas a unos 10, 15, 20 centavos más barato que este otro, porque nadie va a poder tener gas más barato que eso”.