Desde la insurrección armada contra la República del 11 de septiembre de 1973, El Mercurio dirige la campaña contra CLARIN. Su línea ha sido mantener confiscados los bienes de la empresa editora, impedir que pueda reaparecer con medios suficientes para competir su casi monopolio informativo.
Esta línea ha sido adaptada a la coyuntura. Muerto Salvador Allende, indefensa su exiliada familia, El Mercurio hizo campaña para que agentes de la Dictadura Militar confiscaran los bienes de CLARIN atribuyendo su propiedad a Salvador Allende (más información en http://www.elclarin.cl/fpa/pdf/t050503.pdf). Desde 1995, cuando quien compró CLARIN en 1972, el ciudadano español D. Víctor Pey, exhibió sus títulos de propiedad y reclamó la devolución de los bienes para publicar CLARIN, El Mercurio promueve a otros falsos propietarios, en una compleja trama de corrupción que ha involucrado a las más altas instituciones del Estado chileno (ver más información en http://www.elclarin.cl/fpa/pdf/d041102.pdf).
Según fuentes generalmente bien informadas, la línea mercurial ha sido internacionalizada. El árbitro propuesto en 1998 por el Presidente Frei, D. Galo Leoro, ex Ministro de AA. EE. de Ecuador, en julio-agosto de 2005 ha boicoteado las reuniones del Tribunal de arbitraje, mientras la delegación que encabeza el Sr. Carey con el apoyo de El Mercurio recusaba a todos los miembros del Tribunal. Dos semanas después, el Sr. Carey se presentó en el despacho del Secretario general del CIADI en Washington, Don Roberto Dañino, afirmó que el árbitro ecuatoriano les había desvelado que es favorable al inversor español el proyecto de resolución del Tribunal y exigió otro para juzgar el mismo caso. Tamaña acción corrompe en sus cimientos el procedimiento de cualquier sistema legal, también el establecido en el Convenio internacional que regula el CIADI, ratificado por Chile, España y más de 140 otros Estados.
En enero de 2006 dimitió D. Roberto Dañino. Un mes después su sucesor solicitó al Secretario General de la Corte Permanente de Arbitraje, con sede en La Haya, que formulara una recomendación sobre la propuesta de recusación del Tribunal presentada en agosto de 2005 por el equipo del Sr. Carey. Cuando concurre un conflicto de intereses, por ejemplo que alguna de las partes cuestiona, o puede cuestionar, el papel jugado por el CIADI, es práctica habitual que éste solicite una recomendación a la Corte Permanente de Arbitraje.
Según fuentes generalmente bien informadas, la línea mercurial ha sido internacionalizada. El árbitro propuesto en 1998 por el Presidente Frei, D. Galo Leoro, ex Ministro de AA. EE. de Ecuador, en julio-agosto de 2005 ha boicoteado las reuniones del Tribunal de arbitraje, mientras la delegación que encabeza el Sr. Carey con el apoyo de El Mercurio recusaba a todos los miembros del Tribunal. Dos semanas después, el Sr. Carey se presentó en el despacho del Secretario general del CIADI en Washington, Don Roberto Dañino, afirmó que el árbitro ecuatoriano les había desvelado que es favorable al inversor español el proyecto de resolución del Tribunal y exigió otro para juzgar el mismo caso. Tamaña acción corrompe en sus cimientos el procedimiento de cualquier sistema legal, también el establecido en el Convenio internacional que regula el CIADI, ratificado por Chile, España y más de 140 otros Estados.
En enero de 2006 dimitió D. Roberto Dañino. Un mes después su sucesor solicitó al Secretario General de la Corte Permanente de Arbitraje, con sede en La Haya, que formulara una recomendación sobre la propuesta de recusación del Tribunal presentada en agosto de 2005 por el equipo del Sr. Carey. Cuando concurre un conflicto de intereses, por ejemplo que alguna de las partes cuestiona, o puede cuestionar, el papel jugado por el CIADI, es práctica habitual que éste solicite una recomendación a la Corte Permanente de Arbitraje.
Según información que ha podido contrastar CLARIN en fuentes distintas, el miércoles 15 de febrero el equipo del Sr. Carey pidió que se anulara la consulta a la Corte Permanente de Arbitraje. También la recusó, esta vez en base a que comparte su sede, el Palacio de La Paz de La Haya, con la Corte Internacional de Justicia -de la que fue Presidente en su día uno de los árbitros que el equipo Carey ha recusado. La peregrina propuesta ha sido rechazada; el Secretario General de la Corte Permanente de Arbitraje ha tenido vía libre para formular la recomendación solicitada por el CIADI