La operación quirúrgica de emergencia a la que fue sometido el Primer Ministro israelí, Ariel Sharon, después que una exploración de su abdomen reveló un daño severo en sus intestinos, fue exitosa, empero, sigue con diagnóstico reservado. La operación se prolongó unas cuatro horas y tuvo lugar a pesar de los temores de que no consiguiera sobrevivir a la intervención quirúrgica debido al estado crítico en el que se encuentra desde anoche.
La intervención de hoy es la séptima cirugía practicada al líder israelí, de 77 años, desde el 4 de enero, cuando sufrió un ataque grave de apoplejía. Desde esa fecha, Sharon está en coma, conectado a un respirador y a una cánula para suministrarle alimento.
Los médicos del hospital Hadasa, a las afueras de Jerusalén, informaron esta mañana de que la salud de Sharon ha empeorado gravemente y que su vida corre peligro.