El Vaticano rechaza burlas al profeta Mahoma

Roma.- El Vaticano rechazó hoy la publicación en la prensa europea de caricaturas del profeta Mahoma y aclaró que la libertad de pensamiento y expresión de ninguna forma incluye el derecho a ofender las creencias religiosas. Al referirse a la difusión en septiembre pasado en el diario danés Jyllands-Posten de 12 dibujos que ridiculizan al Profeta, el vocero de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, indicó que se debe evitar la ofensa de los sentimientos religiosos de los creyentes.

El portavoz del Vaticano consideró que la cohabitación de los hombres exige “un clima de respeto mutuo para favorecer la paz entre humanos y naciones”.

Navarro Valls se refería a la reproducción por medios de prensa europeos de las caricaturas aparecidas en un principio en el referido rotativo danés, lo cual provocó la furia de la comunidad musulmana en todo el mundo.

Al respecto, el vocero consideró que los actos de un periódico o de una persona de ninguna forma pueden ser imputados al conjunto de un país o de sus instituciones, aunque llama la atención la tibia reacción ante ese hecho de los gobiernos del Viejo Continente.

La intolerancia, independientemente de donde venga, o que sea real o verbal, muestra una ausencia de sensibilidad humana o, en algunos casos, puede constituir una provocación inaceptable, comentó por otro lado el representante de la Santa Sede.

Medios de prensa italianos destacan la participación de cientos de musulmanes en una protesta ayer frente a la embajada danesa en Londres, en la cual expresaron su ira por el intento de denigrar la figura de Mahoma, bajo el pretexto de la libertad de expresión.

Asimismo, la prensa capitalina se refirió a una demostración de cientos de personas de grupos de izquierda daneses, en contraposición a una marcha que realizará la agrupación ultraderechista Frente Danés contra los musulmanes del mundo.

Las demostraciones de cólera de la comunidad islámica se agudizaron, entre otras cosas, porque su religión prohíbe expresamente la mera representación de Mahoma.

El Jyllands-Posten publicó la figura del Profeta con una bomba en la cabeza, envuelta en un turbante, con lo cual intentaba presentarlo como un terrorista.

Al referirse a ese escándalo, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, aclaró que la libertad de expresión estaba lejos de conceder el derecho a mostrar irrespeto hacia las manifestaciones religiosas.

Por su parte, el comisario europeo de Comercio, el británico Peter Mendelson, opinó que la publicación de esos dibujos ofensivos era una abierta provocación.

Los diarios del Reino Unido se abstuvieron de imitar a los de otras naciones europeas como Noruega, Francia e Italia, entre otras.