Madrid.- En la Casa de América de Madrid se presentó el libro de Diego Carcedo, “Neruda y el Barco de la Esperanza”, donde cuenta anécdotas nunca antes conocidas sobre la historia del salvamento de miles de exiliados españoles de la guerra civil, que gracias a la iniciativa del poeta en Francia llegaron a buen puerto: Valparaíso.
Hablar de Pablo Neruda en España es referirse a una eminencia intocable moral y éticamente. Pero esta característica, el poeta no se la ganó solamente por ser un premio Nobel, que se mantiene aún muy actual en cuanto a autores de poesía y además vende mucho, sino porque es un personaje que se ha caracterizado por involucrarse sin miramientos por lo que cree justo y humano.
Y especialmente su lado humano es lo que da a conocer el libro del periodista español Diego Carcedo, “Neruda y el Barco de la Esperanza”, que presentó en Madrid y que contó con la presencia de destacados personajes como Gregorio Peces-Barba, Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo y rector de la Universidad Carlos III, y el poeta Luis García Montero.
Las historia de los 2.000 republicanos que llegaron a Valparaíso desde Francia pre nazi ha sido contada con tal fuerza por el autor, que incluso para elaboración de la obra realizó un trabajo exhaustivo de investigación que lo llevó a viajar a Chile y “allí me pude entrevistar con supervivientes del Winnipeg que me ayudaron muchísimo a entender todo lo relacionado con este periplo”, señaló.
Rafael Alberti le pide ayuda
La historia del mito del Winnipeg comienza en 1939 cuando cae el frente de Barcelona. 500 mil civiles escapan a una aterrorizada Francia, por la amenaza nazi, a través de la frontera de los Pirineos. A la mayoría de ellos les colocan problemas para entrar y asimismo, los mandan a centros de detención e internamiento.
Pablo Neruda, que en ese momento estaba en Isla Negra trabajando en el Canto General, recibe una carta del poeta Rafael Alberti, su amigo. Éste le informa sobre los problemas que tienen los civiles partidarios de La República al escapar de Franco. Éste dignamente pide audiencia con el Presidente radical de la época, Pedro Aguirre Cerda y le explica la necesidad de ayudar a España. Así se inicia la historia.
Carcedo señaló que pese a que en Chile hay serios problemas- un terremoto ha destruido Chillán y deja gran parte de ese sector por los suelos-, Pedro Aguirre Cerda deja a cargo a Neruda todos los trámites de migración, y lo nombra cónsul especial para la ayuda de los refugiados. “El poeta hace un largo periplo pidiendo dinero a los intelectuales en Argentina, Uruguay hasta llegar a París en el verano de 1939”, señaló el periodista.
Sin embargo, en Chile empiezan los problemas al saberse que viajan republicanos al país. Se genera mucha resistencia, especialmente porque hay un alto desempleo y además, por la reacción de la prensa de derecha, especialmente El Mercurio, que crea notas falsas sobre el barco.
El rector Peces-Barba explicó, por ejemplo, que se dijo que el barco traía una epidemia en su interior, que era muy peligrosa para el país. “Decían que eran revolucionarios peligrosos para la estabilidad del país, comeguaguas, quemadores de iglesias”.
Conferencias sobre Chile arriba del Winnipeg
La movilización en ayuda de los exiliados estuvo a punto de frustrarse en dos ocasiones pero finalmente Neruda logró fletar el Winnipeg, que estaba en muy mal estado. De esta manera, y a toda prisa, se acondicionó el barco para que la mayor gente posible llegara a costas chilenas. “En forma exacta no sabemos la cantidad de refugiados que llegaron a Valparaíso en el Winnipeg pero en un primer momento se habló de 1.500 pero finalmente fueron 2.200”, acotó.
Por su parte, el poeta Luis García Montero señaló que la historia del barco Winnipeg es una de las dos historias claves y más importantes de la ayuda a los civiles republicanos que huían de los golpistas. La otra es el barco que llevó miles de civiles a México por orden del presidente Lázaro Cárdenas.
“Neruda siempre se sintió cercano a España. Revitalizó la poesía española cuando estuvo en el famoso barrio de Argüelles en Madrid junto a Machado y García Lorca. Tenemos una deuda con él que con este libro se pagará en parte”, comentó García Montero.
En tanto, era tal la organización de los exiliados políticos que durante el trayecto elaboraron un periódico. Además, dos ciudadanos españoles que ya conocían Chile, prepararon conferencias sobre el país para informar a los asistentes lo que se iban a encontrar y así, tenerlos actualizados.
Finalmente el autor del libro dio a conocer una anécdota que es imposible de no contar. “El libro tiene muchas anécdotas. Especialmente una es interesante. Un hijo de los republicanos llegados a Valparaíso terminó siendo ministro del dictador Pinochet. Así es la vida y la vuelta que nos da”, concluyó.
EL AUTOR
Diego Carcedo nació en Asturias y es licenciado en Ciencias de la Información. Su carrera periodística la ha hecho mayormente en RTVE, donde ocupó diferentes puestos de responsabilidad hasta alcanzar el de consejero de Administración de Radio Nacional de España, en el que continua en la actualidad.
Además, es autor de varias obras literarias, entre las que destacan ‘Fusiles y claveles’, ‘Un español frente al holocausto’, ‘Así salvó Sanz Briz a 5.000 judíos’, ‘El 23-F. Los cabos sueltos’ o Sáenz de Santamaría. El general que cambió de bando’.