Ante la presencia del Mandatario y del canciller Ignacio Walker, el director de la OMC reconoció a la globalización como un proceso que ha traído beneficios al mundo, al mismo tiempo que consecuencias negativas.
La globalización ha sido positiva sobre todo en lo que respecta al comercio, sin embargo en ciertos aspectos ha debilitado a los que ya eran débiles manifestó.
Lamy hizo un llamado a preocuparse de los efectos de la globalización en las personas, pero sobre todo planteó la necesidad de “más gobiernos a nivel global, es decir dar más importancia a las organizaciones de política internacional.
Según el director de la OMC, sólo así se podrían regular aspectos de la globalización que afectan a los países en vías de desarrollo y generar valores comunes y un sentido de dirección multilateral.
Por su parte, el Presidente Lagos afirmó que hoy no se puede culpar al proceso globalizador de lo que no podemos hacer en nuestros países.
Observó que Chile había decidido integrarse al mundo y que a pesar de los distintos niveles de poder que se manifiestan en el mundo, no hay que conformarse con ser meros expectadores sino que involucrarse en distintos ambitos a nivel mundial.
El Mandatario destacó a la OMC como la organización que ha avanzado más en lo referente a poner reglas que hagan que dentro de la comunidad internacional, todos los países tengan igual importancia.
Lagos reconoció una deuda de gratitud con Pascal Lamy, quien fuera el jefe de las negociaciones de la Unión Europea para el acuerdo comercial firmado con Chile.