Ucrania tomó ilegalmente sólo en el primer día del año más de 100 millones de metros cúbicos de gas despachados desde Rusia hacia Europa, denunció hoy en Moscú el vicepresidente de Gazprom Alexander Medvediev. El valor de ese volumen de hidrocarburo equivale a unos 25 millones de dólares. Yuri Yejanurov, primer ministro ucraniano, aseguró a finales de diciembre pasado que si el monopolio ruso paralizaba el bombeo a su país el 1 de enero Kiev procedería a apropiarse del 15% de combustible que transita por su territorio, en virtud de supuestas prerrogativas.
El consorcio energético ruso anunció hoy que recurrió a la firma SGS para calcular la cantidad de gas natural destinado a Europa que se pierde en Ucrania.
Contratamos los servicios de una prestigiosa compañía auditora interna especializada en la evaluación cualitativa de transacciones internacionales con el objetivo de obtener una estimación independiente, afirmó Medvediev.
Le pedimos que contraste nuestras propias pruebas, explicó el ejecutivo.
La empresa especializada comenzaría hoy mismo sus labores sobre la base de que todo el combustible que llega a Ucrania tiene como destino Europa.
Las entregas de gas ruso a la vecina república ex soviética disminuyeron hasta el momento en 120 millones de metros cúbicos, consigna la Voz de Rusia.
Pero a partir de mañana Moscú despachará 95.000 metros cúbicos más hacia Europa para evitar una crisis, dijo hoy el primer canal de la televisión.
Expertos y líderes políticos opinaron aquí que el diferendo ruso-ucraniano puede ser resuelto únicamente mediante la creación de un espacio económico único.
El jefe de la fracción Rodina en la Duma de Estado (cámara baja del parlamento), Serguei Glaziev, afirmó que para los gobernantes ucranianos la coyuntura política y la ventaja económica resultan más importantes que la buena vecindad y la cooperación.
En relación con este asunto, el director del Instituto de Investigaciones Políticas de Moscú, Serguei Markov, consideró que una solución normal del problema consistiría en la creación de un consorcio común para transportar gas.
A la par de esta decisión, afirmó el politólogo, Ucrania debe entrar en el Espacio Económico Unico y retractarse de ingresar en la OTAN.
El Kremlin propuso a Ucrania un proyecto similar en 2004, pero su puesta en práctica se frustró después de la llegada al poder de Víctor Yushenko a través del proceso conocido como revolución naranja.
Desde entonces, las autoridades ucranianas iniciaron un distanciamiento de Rusia y una evidente alineación con la OTAN y Estados Unidos.
La visita de la secretaria norteamericana de Estado, Condeleezza Rice, a ese país a inicios de diciembre pasado marcó un incremento de las críticas hacia Rusia en la prensa.
Dos semanas después aterrizó en Kiev el director de la CIA, Goss Porter, quien sostuvo una entrevista secreta con Yúshenko, solo dada a conocer al cabo de 72 horas.
Desde ese momento la posición de los funcionarios ucranianos se hizo más radical, al punto que algunos sugirieron desactivar en esta parte de la antigua Unión Soviética los sistemas de radares contra ataques nucleares, lo cual debilitaría a la seguridad de la Federación rusa.