Todos somos Bielsa. O por lo menos, los que se la puedan
Traicionados por el inveterado respeto al poder, mareados por el aroma que despeja cuando se mueve, alzando la bandera de las buenas costumbres y las debidas inclinaciones al mandamás por el sólo hecho de serlo, muchos quisieran que Bielsa no fuera lo que es. De esa manera podrían darse el festín de fusilarlo sin que … Leer más