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Una insólita reunión había tenido lugar en el Capitolio de Estados Unidos entre un grupo de legisladores de la derecha fascista de ese país y líderes de la derecha oligárquica y golpista de América Latina. Allí se habló del derrocamiento de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
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—hace pocos días— ‘Wikileaks hace público en su página web un compendio denominado Documento de la guerra en Irak, contentivo de 391 831 documentos filtrados, desde el Pentágono, sobre la guerra de Irak y su ocupación, entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2009, en los que se revelan, entre otros asuntos, el uso sistemático de torturas, la cifra de 109 032 muertos en Irak, de los que 61 081 fueron civiles, el 63%; 23 984 ‘enemigos etiquetados como insurgentes’, 15 196 llamados del país anfitrión.’ ¡Qué manera de visitar un país! ‘Y 3 771 muertos ‘amigos’, fuerza de la coalición. Los documentos revelan que cada día murieron 31 civiles promedio durante un período de seis años.’
“¿Quién investiga esto? ¿Quién responde por esto? No, es el imperio, es el Estado fallido estadounidense. Leo esta frase: ‘Estos documentos que están ordenados cronológicamente y por categorías describen acciones militares mortales que afectan al ejército de Estados Unidos, incluyendo el número de personas asesinadas, heridas o detenidas como resultado de dichas acciones, así como la localización geográfica precisa de cada suceso; además, detalla las unidades militares implicadas y las armas utilizadas.’ Suficientes detalles para una investigación. “¿Qué dirá el Congreso de Estados Unidos sobre esto? Allá está nuestro embajador en Washington. ¿Tú eres embajador todavía allá? Sí, tú eres embajador. Que sepamos aquí no se ha dicho nada, ¿verdad? “Aquí dice: ‘La mayoría de las entradas del diario fueron escritas por soldados y miembros de los Servicios de Inteligencia, que escuchaban los informes trasmitidos por radio desde el frente de combate. “‘Víctimas civiles provocadas por la fuerza de la coalición. Al mismo tiempo’, dice aquí, ‘ha salido a la luz un gran número de ataques y muertes, como resultado de los disparos de las tropas contra conductores desarmados, ante el temor de que estos fueran terroristas suicidas. “‘Un informe detalla cómo un niño fue asesinado y otro resultó herido cuando el auto en el que viajaban recibió los disparos de las tropas. En compensación por este ataque se pagó a sus familiares 100 000 afganis por el niño muerto, 1 600 euros.’ El capitalismo paga, 20 000 afganis, 335 euros por el herido y 10 000 afganis, 167 euros por el vehículo. Y a todo esto lo llaman en los informes, quienes lo redactan, ‘pequeñas tragedias’, ‘pequeñas tragedias’. Esta es la gran amenaza, la más grande amenaza que hoy vive el planeta. “El imperio yanki, sin duda, ha entrado en una fase de declinación política, económica y, sobre todo, ética; pero quién puede negar su gran poderío militar, lo cual, combinando esos factores, convierte a este, el más poderoso imperio de la historia de la Tierra, en una amenaza mucho mayor para nuestros pueblos. ¿Qué nos queda? Ya se ha dicho también: unidad, unidad y más unidad. “¿Que el Congreso de Estados Unidos va a ser a partir de enero un Congreso de extrema derecha? Bueno, el Parlamento venezolano a partir del 5 de enero debe ser de extrema izquierda. “Y yo les hago un llamado a los diputados y diputadas electas por el pueblo, por los movimientos populares, los movimientos sociales, los partidos de la revolución, tienen un gran compromiso a partir del 5 de enero. “En verdad que es inaudito, y Eva nos lo recuerda. ¿Cómo es que aquí se sigue permitiendo que nosotros, teniendo esta Constitución —cuánto costó, cuántos años de batalla, cuánto sudor, cuánta sangre, cuántos esfuerzos; aquí está muy claramente establecido, también está allí en la primera Constitución, la primera acta de independencia y nuestra primera Constitución, somos un país soberano—, a riesgo de que nos llamen otra vez ‘la patria boba o la revolución boba’, o si queremos ser mucho más populares en la palabra ‘la revolución pendeja’; cómo es que nosotros vamos a permitir que partidos políticos, ONGs, personalidades de la contrarrevolución sigan siendo financiados con millones y millones de dólares del imperio yanki y anden por allí haciendo uso de la plena libertad para abusar y violar nuestra Constitución y tratar de desestabilizar al país? Imploro que se haga una ley muy severa para impedirlo. Esa debe ser la forma como nosotros debemos responder a la agresión imperial, a la amenaza imperial, radicalizando posiciones, no aflojando absolutamente nada, ajustando posiciones, afincando el paso, consolidando la unidad revolucionaria. No solo un Parlamento, mucho más a la izquierda, mucho más radicalmente a la izquierda, necesitamos un gobierno mucho más radicalmente a la izquierda, una fuerza armada, general Rangel —general en jefe, que lo ascenderemos por fin el sábado, que es 27 de noviembre, Día de la Fuerza Aérea—, mucho más radicalmente revolucionaria, junto al pueblo. “No debe haber cabida en nuestras filas civiles, militares, para las medias tintas. ¡No, una sola línea: radicalizar la revolución! Y eso debe sentirlo esta grosera burguesía apátrida, debe sentirlo. Esta burguesía venezolana, sin vergüenza y sin patria, debe sentir, debe saber que no es gratuito que uno de sus más connotados representantes vaya al mismísimo Congreso del imperio a arremeter contra Venezuela y que siga teniendo aquí un canal de televisión. Y así por el estilo, ¡y así por el estilo! La burguesía venezolana debe saber que le va a costar caro la agresión contra el pueblo, y no andar paseándose por allí. “Recuerdo —he allí a José Vicente Rangel, a Maduro y compañero, gracias por acompañarnos— cuando en el gobierno de Betancourt, incluso fueron detenidos, sin juicio previo ni fórmula previa, diputados de los partidos de izquierda, sin ninguna prueba los llevaron a la prisión, les quitaron la inmunidad parlamentaria. “Dentro de pocas semanas ingresarán a este recinto un grupo de diputados de la extrema derecha. Bueno, solo hay que recordarles que aquí hay una Constitución. Así como fue ilegalizado aquí, en su momento, el Partido Comunista de Venezuela, y muchos otros partidos, y les allanaron la inmunidad parlamentaria a muchos diputados, aún sin pruebas, otros se fueron a la montaña como el gran Fabricio Ojeda, quien renunció a su curul y se fue a la montaña a dar la sangre por la revolución y por el pueblo. Yo me imagino que este digno Parlamento no aceptará, teniendo la representación mayoritaria de las fuerzas populares, que aquí venga la fuerza de ultraderecha a tratar de subvertir el orden constitucional. Supongo yo que el Estado, estoy seguro de que el Estado activará todos los mecanismos en defensa de la Constitución y de la ley ante las agresiones que no se dejarán esperar. “En fin, la amenaza… ¿Cómo es que llamaron al evento de los terroristas? ‘Amenaza en Los Andes’, ¿no?, Nicolás; Peligro en Los Andes, es como el título de una película, Peligro en Los Andes; peligro en el mundo habría que advertir o alertar más bien, el peligro es mundial. “Ahora mismo hay una situación, en estos momentos, allá en la Península de Corea. Cuando yo salí para acá todavía las noticias eran confusas, como confuso fue el hundimiento de aquel buque de Corea del Sur, el Cheonan; pero luego surgieron evidencias de que fue hundida esa nave por Estados Unidos. Ahora en una pequeña isla, en aquella península dividida por el imperio yanki, invadida, arrasada durante años, hay una situación de tensión, unas bombas, unos muertos y unos heridos. “Fidel Castro tiene varios meses alertando acerca de los graves riesgos de una guerra nuclear. Hace poco estuve allá, una vez más, y me explicaba, desarrollaba su pensamiento —ya bastante lo conocemos, por supuesto, no hay nada mejor que dialogar— y me decía: ‘Chávez, cualquier tirito allí en esa zona, llena de armas de destrucción masiva, de armas atómicas, puede escalar a una guerra, que pudiera ser, primero, convencional…’; pero él está convencido de que va directo a una guerra nuclear, que pudiera marcar el fin de la especie humana. Así que no es el peligro en Los Andes, escuálidos de Washington; el peligro es mundial. “Aquí en Venezuela, como Eva lo decía, se prendió una luz, y en América Latina se prendió otra, se prendió otra y se prendieron otras. Nosotros podemos decir hoy —no que Venezuela; no—: América Latina es el continente de la esperanza y el imperio yanki no puede cerrar las puertas de la esperanza. “A nosotros, a los venezolanos y venezolanas, siempre nos ha tocado, por alguna razón, o por algunas razones de distintos signos, estar en la vanguardia de estas luchas, desde hace siglos. “Veo allá el retrato de Miranda, de Bolívar, he allá Martín Tovar y Tovar, Carabobo, y todo eso Roy lo leía y lo decía con pasión: Va aquí, en nuestros genes, en nuestra sangre. Parafraseó a Mao, el gran timonel. “Ese imperio, ese Estado fallido que es Estados Unidos, a pesar de su inmenso poder, de sus amenazas, va a terminar siendo un gigantesco tigre de papel y nosotros estamos obligados a convertirnos en verdaderos tigres de acero, pequeños tigres de acero, invencibles, indomables. “Señora Presidenta, prometí ser breve, y lo dije al comienzo, y lo repito: Creo que todo lo que había que decir aquí lo dijeron entre Eva Golinger, la valiente mujer, y este valiente caballero diputado Roy Daza, recogido en ese documento que ahora entiendo que va a circular por los cuatro rumbos de Venezuela, y más allá, por América Latina. “Yo agradezco la invitación a este acto; agradezco el gesto, y solo, como uno más, me sumo a este gigantesco batallón, por decirlo así, en defensa de Venezuela, en defensa de la patria venezolana. “Mirando el cuadro, más que un cuadro la obra monumental de Tovar y Tovar, uno ve la infantería allá, y uno ve la caballería allá. Inspirémonos allí: ¡Infantería, calar bayonetas, a paso redoblado! ¡Caballería, al galope, en defensa de la patria bolivariana, de la Alianza Bolivariana de nuestros pueblos! “¡Abajo el imperio yanki!”, exclamó finalmente, y vivas al ALBA, la Patria y la Revolución. No cabe la menor duda de que Chávez, un hombre de profesión militar pero mucho más apegado a la persuasión y al diálogo que a la fuerza, no vacilará en impedir que la derecha proimperialista y antipatriótica lance a venezolanos engañados contra la fuerza pública para ensangrentar las calles de Venezuela. En Bolivia y en Venezuela la mafia imperialista ha recibido una respuesta tan clara y enérgica que tal vez no imaginaba. Fidel Castro RuzNoviembre 25 de 2010
