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Agosto 18, 2026

El asesinato de Pepe Tohá

Siempre lo supimos,desde el momento en que la dictadura pinochetista anunció el “suicidio” de Pepe, supimos que lo habían asesinado.¿Quiénes lo supimos?Los que habíamos estado y los que aún estaban en la residencia del embajador de México en Chile en calidad de asilados políticos.

El embajador fue a buscarnos el 12 de septiembre de 1973 a Isabel Allende,Nancy Julien y a mí a la casa amiga a la que habíamos llegado el día anterior y nos llevó a su casa. Allí estuve hasta que otorgaron mi salvoconducto y la tarde del 7 de marzo de 1974 partí rumbo a México, donde llegué en la madrugada del día siguiente. Pocos días antes de mi partida,Jaime Faivovich.que también se encontraba en esa residencia y fue Intendente de Santiago,debió ser trasladado al Hospital Militar al detectársele un lunar grande y de apariencia cancerosa. Se lo extirparon y después de unos días regresó visiblemente impresionado tras haber visto a Pepe en ese recinto.

Lo encontró muy flaco,sin fuerzas,con un desgaste físico y emocional extremo,producto de su detención en la Isla Dawson primero y de su permanencia en establecimientos hospitalarios controlados por los militares después.Era obvio que nada era casual,que lo estaban destruyendo, Una semana después de haber salido de Chile,la dictadura informó del “suicidio” de Pepe,quien según ellos se había ahorcado dentro de un closet usando para ello su cinturón.Un hombre de casi 2 metros de altura,que apenas tenía fuerzas para caminar se había introducido en un closet de una altura similar a la suya y se había colgado ¿de dónde?

Para ahorcarse en esa forma,si era posible,había que hacer un esfuerzo que Pepe,por la información ya señalada,no podía hacer.Era evidente que se trataba de un asesinato y así lo dije ese mismo día cuando los periodistas mexicanos y extranjeros me fueron a pedir mi opinión. Les expliqué en qué condiciones se encontraba quien fuera Vicepresidente de Chile y uno de los más cercanos colaboradores y amigo del Presidente Salvador Allende.

Algún tiempo después llegó a México su esposa,Moy,quien dio a conocer la tortura psicológica de que fue víctima Pepe y señaló también que había evidencia de que había sido asesinado porque su cuello mostraba huellas de la intervención de terceros.Exactamento lo que ha señalado ahora el perito forense Luis Ravanal al cuestionar la autopsia y lo que había dicho el médico criminalista Alfonso Chelén en 1974. Establecido que la causa de la muerte fue”asfixia” por “estrangulación manual,de naturaleza homicida” y con un “lazo”,no con un cinturón,la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó la exhumación de los restos de José Tohá,como así también que se reconstituyera la escena de su muerte en el Hospital Militar.

Esto lleva a esclarecer el crimen final,pero no señalará cómo se llevó a Pepe a la situación crítica en lo físico y emocional en que se encontraba cuando lo vio Faivovich y como lo ha relatado su esposa.Fue Don Edgardo Enríquez,ya fallecido, médico, ministro de Educación del Presidente Allende,que también estuvo prisionero en la isla Dawson, quien me dio algunos antecedentes.

Me explicó que en la comida que les proporcionaban diluían medicinas destinadas a quitarles fuerzas.Aunque eran sus prisioneros y les daban trabajos pesados,los militares le temían a su fuerza moral,especialmente en el caso de Tohá,quien como ministro de Defensa había sido su superior jerárquico.

Entre las medicinas que se mezclaban con las comidas había diuréticos,los que aplicados en exceso debilitan físicamente a las personas,incapacitándolas y llevándolas a la depresión. En el caso de Pepe,hubo aplicación excesiva y premeditada ,a fin de destruirlo.


La investigación que se realice,entonces,no sólo debe estar referida a quien y cómo cometió el crimen,sino que también a los médicos que dirigieron este proceso de destrucción de un ser humano y talvez el de muchos otros.