“El presidente de Chile, Sebastián Piñera, aterrizó en Londres trayendo consigo piedras del fondo de la mina San José, como regalo para los anfitriones de su visita de Estado”, informó la principal estación de TV londinense, BBC. Mientras el gobernante seguía sacándole punta política a la operación rescate, los mineros calificaban de escandaloso el asedio periodístico provocado por la parafernalia mediática impulsada por el Gobierno. “Por favor respeten nuestra vida privada clamó Juan Illanes, vocero de los trabajadores, durante su primera conferencia de prensa.
Piñera no escuchó la opinión de sus ministros Golborne y Mañalich. Ambos no eran partidarios de una transmisión de TV como la exhibida. Entre otros argumentos, le expresaron al mandatario la necesidad de respetar la intimidad de los obreros.
Sin embargo, Piñera – con el argumento de “transparencia total” y a pocos días de su viaje a Europa- impuso la idea del “operativo mediático” que lo mostró al mundo como una suerte de “Mesías salvador” de los atrapados a 700 metros bajo la tierra.
La puesta en escena ordenada por el presidente dio pábulo a una perversa persecución por parte de medios de comunicación nacionales e internacionales, con el fin de lograr extraer de los mineros “la nota exclusiva”. Para ello no escatimaron en hacer uso de su poderío económico y ofrecerles suculentas sumas de dinero.
Tras el rescate, la indignación de las víctimas de las inhumanas condiciones laborales mantenidas por los empresarios dueños del yacimiento mineral, emerge con fuerza.
“Tengo los pies muy bien puestos en la tierra. Mucho periodismo. Déjennos tranquilos. No buscamos la fama”, puntualizó Juan Carlos Aguilar Gaete, a la salida de una misa celebrada en el Campamento Esperanza donde se impidió la participación de los mineros que no sufrieron el derrumbe.
Mientras se desarrollaba la ceremonia religiosa, los otros trabajadores de la mina San José protestaban por “sentirse atrapados en la superficie”.
“Vinimos a compartir con nuestros compañeros y no nos dejan entrar. Nosotros también somos trabajadores”.
“Estamos en una incertidumbre. No sabemos si la empresa se va a la quiebra o se va a convenio. Y si se va a convenio tenemos que esperar hasta diciembre que nos paguen una cuarta parte del finiquito y después en 11 meses más, el resto. Esto no es digno.Tenemos trabajadores que llevan 25 años en la mina y necesitan que sean finiquitados en el corto plazo y se les cancele todo como se debe cancelar”, aseveró la dirigenta, Evelyn Olmos a radio Bio-Bío.
El abogado, Edgardo Reinoso, representante de 27 familias de los 33 rescatados, declaró a la radio y televisión española (RTVE) que la demanda contra el Estado va de todas maneras. “Eso ya está decidido. Falta consultar a los propios mineros. Pero sus familiares ya han tomado la decisión, porque esa mina no debería haber estado funcionando”.
“La Dirección del Trabajo y el Secretario Ministerial de Salud de la región de Atacama autorizaron la apertura de esta mina y esto se hizo en el mes de Abril de este año, de tal manera que este gobierno tomó la decisión de despedir al Seremi de Salud. Entiendo que lo hizo por eso acto ilegitimo e ilegal”, argumentó
Las cónyuges de los mineros están dispuestas a ejercer todas a las acciones necesarias con tal de lograr las reparaciones que se merecen ante el daño social, económico y sicológico sufrido. “Ellas agradecen y reconocen la labor de los ingenieros chilenos y de las autoridades que participaron en este rescate que, en verdad, ha sido maravilloso”, expresó el abogado Reinoso al la TV española.
Según el defensor , las familias tienen muy clara la situación. “No se pierden, (saben) que otros funcionarios públicos y otras personas- como los dueños de la mina – han sido y son los responsables de está enorme tragedia”
“Estas cosas ocurren porque hay empresarios, en todo el mundo, que prefieren no cumplir las leyes, no invertir en seguridad y llevarse suculentas ganancias a su casa, cuando no a otros lugares del mundo”, apuntó Reinoso.
