En su obsesión de quedar plasmado en la memoria colectiva como el mandatario de la “unidad nacional”, Piñera no trepidó en echar mano a la Historia y colocar los monumentos de O’Higgins y Carrera, uno al lado del otro. “Juntar dos estatuas de próceres que protagonizaron una pugna sangrienta y pretender – con este acto simbólico- promover la unidad nacional raya en la estupidez política. Implica falsear la historia a los niños del país”, dijo a www.elclarin.cl, el Premio Nacional de Historia y académico de la Universidad de Chile, Gabriel Salazar.
Para Salazar, la iniciativa gubernamental es una falta de respeto profunda a la Historia porque al tratar de unir- después de 200 años- a estos líderes que siempre fueron rivales a muerte “se está construyendo una falsedad histórica sobre bases que no son científicas”.
Según el historiador, en Chile vivimos bajo una mitología patriótica compuesta por todos estos héroes y hemos girado en torno a ellos. “Nunca hemos hecho un ejercicio de revisión a fondo de sus reales valores cívicos para la ciudadanía de hoy o de ayer”.
O’Higgins y Carrera pertenecían a familias de la oligarquía chilena entre las que existían rivalidades profundas. Ninguno de los dos era democrático. Ambos fueron dictadores y lucharon por la independencia a su manera.
“El general Bernardo O’Higgings era miembro de una logia secreta – la Lautarina – cuyos planes era construir, en América del Sur, un solo Estado de índole monárquico. Es decir, no era un proyecto ni muy republicano ni muy democrático”.
Carrera no comulgaba con esta idea y por lo tanto fue un estorbo para los propósitos de “esa Logia – juramentada a sangre y fuego – para llevar a cabo sus planes”.
“Además, no ganaron ni una batalla de importancia. Quien logra la independencia de Chile es el general San Martín”, afirma.
Al historiador no le convence la idea de celebración del bicentenario. ”Porque si uno cumple 200 años de vida estaría preguntándose ¿qué diablos hice durante todo este tiempo? ¿qué hice bien o mal? ¿qué problemas no he resuelto a esta altura? ¿qué democracia real hemos construido?
“Desde luego no hemos resuelto la unidad nacional. Ahí tenemos a los mapuches luchando – todavía – por su independencia, autonomía, cultura y por su tierra”.
La situación del pueblo mapuche es una muestra más de la división que perdura en el país. Y hay muchas razones para que los chilenos no se sientan identificados con su cultura. Una de ellas es que el Ejército chileno se formó combatiendo contra los mapuches.Y continuó su embestida en el siglo 19. Fue el Ejército chileno quien les quitó sus tierras y no los españoles. Desde entonces, los mapuches son percibidos como enemigos internos”, asevera Salazar
Juntar dos estatuas y pararlas frente a la Moneda no resuelve nada. Yo creo que ningún profesor/a de Historia se va a tragar lo que dice el Presidente de la República.
Según el historiador, en Chile vivimos bajo una mitología patriótica compuesta por todos estos héroes y hemos girado en torno a ellos. “Nunca hemos hecho un ejercicio de revisión a fondo de sus reales valores cívicos para la ciudadanía de hoy o de ayer”.
O’Higgins y Carrera pertenecían a familias de la oligarquía chilena entre las que existían rivalidades profundas. Ninguno de los dos era democrático. Ambos fueron dictadores y lucharon por la independencia a su manera.
“El general Bernardo O’Higgings era miembro de una logia secreta – la Lautarina – cuyos planes era construir, en América del Sur, un solo Estado de índole monárquico. Es decir, no era un proyecto ni muy republicano ni muy democrático”.
Carrera no comulgaba con esta idea y por lo tanto fue un estorbo para los propósitos de “esa Logia – juramentada a sangre y fuego – para llevar a cabo sus planes”.
“Además, no ganaron ni una batalla de importancia. Quien logra la independencia de Chile es el general San Martín”, afirma.
Al historiador no le convence la idea de celebración del bicentenario. ”Porque si uno cumple 200 años de vida estaría preguntándose ¿qué diablos hice durante todo este tiempo? ¿qué hice bien o mal? ¿qué problemas no he resuelto a esta altura? ¿qué democracia real hemos construido?
“Desde luego no hemos resuelto la unidad nacional. Ahí tenemos a los mapuches luchando – todavía – por su independencia, autonomía, cultura y por su tierra”.
La situación del pueblo mapuche es una muestra más de la división que perdura en el país. Y hay muchas razones para que los chilenos no se sientan identificados con su cultura. Una de ellas es que el Ejército chileno se formó combatiendo contra los mapuches.Y continuó su embestida en el siglo 19. Fue el Ejército chileno quien les quitó sus tierras y no los españoles. Desde entonces, los mapuches son percibidos como enemigos internos”, asevera Salazar
Juntar dos estatuas y pararlas frente a la Moneda no resuelve nada. Yo creo que ningún profesor/a de Historia se va a tragar lo que dice el Presidente de la República.
