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En la madrugada de ayer dejó de existir, en Santiago, Ozren Nikola Agnic Krstulovic. Nacido en Antofagasta en 1935, de padres croatas, el destino lo llamó a su puerta siendo muy joven, al conocer a Salvador Allende en 1952, mientras cursaba el IV Año de Humanidades, y cinco años después de aquel encuentro, ya militando en el Partido Socialista, es enrolado por el líder popular para trabajar con él en la campaña presidencial de 1957, y posteriormente lo nombra su secretario privado en el Senado.
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Por su fidelidad a Allende y los valores morales y políticos que éste encarnara, debió sufrir injusticias, abusos, torturas y vejámenes, los campos de concentración, la cárcel y el exilio. Pero si bien es cierto que aquellas durísimas experiencias afectaron su salud y, sin duda, acortaron su vida, sólo consiguieron acerar sus valores y convicciones políticas. Luego de retornar en 1988 de su exilio de 13 años en Venezuela, y al instaurarse en Chile la Democracia Tutelada (Felipe Portales dixit), Ozren se dedicará con gran energía al periodismo comprometido de izquierda, y en su primer libro, publicado por RIL Editores, de Santiago, en el 2006, bajo el título de: PINOCHET S. A. La base de su fortuna, denunciará el origen doloso de los dineros y propiedades acumulados por el Tirano en los 17 años de su régimen de terror. Dos años más tarde aparecerá el relato testimonial de sus experiencias y estrecho contacto con Allende entre los años 1957 y 1965, bajo el titulo de ALLENDE. El hombre y el político. Memorias de un secretario Privado, también publicado por RIL, contribución que comentamos en su oportunidad (*). Al momento de su prematura muerte Ozren Agnic se encontraba trabajando en un nuevo libro, esta vez en uno dedicado a la crisis y desmembramiento de Yugoslavia, la tierra de sus antepasados.
Ozren escribió por varios años en piensaChile, El Clarín, y otros medios electrónicos de izquierda, siempre en defensa de los mismos antiguos valores políticos que le dieron grandeza y fuerza a la luchas de nuestro pueblo por más de medio siglo, demostrando así una consecuencia hoy tan poco común. Echaremos de menos su contribución, su espíritu combativo, y su grata persona.
Nota: Hermes H. Benítez: Allende. El hombre y el político, piensachile.com, 23 de marzo de 2008.
