“No hemos logrado tener contacto” con los mineros atrapados, explicó el funcionario al frente del proceso. “Al nivel donde se está bajando se produjeron nuevos movimientos. Los rescatistas tuvieron que salir nuevamente para poner a salvo sus vidas”, dijo.
Añadió que algunos de los socorristas lograron salir ilesos pero otros presentaron heridas leves.
El derrumbe obstaculiza el paso por el ducto de ventilación de 300 metros que más temprano intentaban despejar los socorristas y bomberos para entregar oxígeno y darles atención médica inmediata.
El titular de Minería insistió a las familias que se mantienen a la espera de nuevas noticias, que “no hay alternativas a corto plazo. Hay que analizar cuáles son las otras opciones, los técnicos están trabajando”.
El derrumbe que se produjo cuando el personal de rescate ya había avanzado considerablemente en la apertura de la vía de acceso, complica y dificulta las esperanzas de encontrar a los 34 mineros con vida.
Según los técnicos del Servicio Nacional de Geología y Minería, una de las pocas alternativas que restan en intentar acceder por la única galería existente obstruida por toneladas de tierra y rocas luego del derrumbe.
El accidente en el yacimiento San José, propiedad de la minera San Esteban, se produjo alrededor de las 14 horas del jueves, por lo que los rescatistas trabajan contra el reloj, ya que de haber alcanzado el refugio, apenas tendrían oxígeno para unas 72 horas, aproximadamente.
