Tras su apología a la dictadura militar de Pinochet, Miguel Otero Lathrop renunció a su cargo de Embajador en Argentina. En un escueto comunicado, la Cancillería señaló que “acepta y respeta la decisión del embajador Otero”. Sin embargo, la dimisión del ahora ex diplomático desató “pesar” en algunos parlamentarios de la Alianza por Chile.
Entre los “dolidos” figura el senador y presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma quien en abierta solidaridad con Otero expreso: “hubo un gesto noble para destrabar cualquier conflicto político”, pero también “queda un sabor amargo de ver como hay tanta incomprensión de las opiniones personales.”
A su turno, el senador Alberto Espina (RN) se sacó la careta y justificó las opiniones del ex representante diplomático y argumentó: “los embajadores de la Concertación destacaron la figura de Allende y nunca nadie los crítico y para nosotros- la verdad de las cosas- ese gobierno tenía un objetivo final y que era derrocar la democracia en nuestro país.”
Otero fue “un gran servidor público” y tuvo “un acto de nobleza infinita”. “No me cabía duda que iba a renunciar, pues jamás iba a ser un obstáculo, agitado por la izquierda, para hostigar al gobierno de Piñera”, agregó
Hernán Larraín (UDI) no se quedó atrás. Elevó a Otero a la categoría de patriota que deja todo por amor a la patria. “Él tuvo un gesto patriótico porque ha puesto los intereses de Chile por sobre sus intereses personales, porque el efecto de sus palabras podía dificultar su misión.”
El trasandino diario Clarín señaló que en el gobierno de Piñera hay sectores muy duros que comulgan con el pensamiento de Otero y con los que el mandatario tendrá que lidiar.
A su turno, el senador Alberto Espina (RN) se sacó la careta y justificó las opiniones del ex representante diplomático y argumentó: “los embajadores de la Concertación destacaron la figura de Allende y nunca nadie los crítico y para nosotros- la verdad de las cosas- ese gobierno tenía un objetivo final y que era derrocar la democracia en nuestro país.”
Otero fue “un gran servidor público” y tuvo “un acto de nobleza infinita”. “No me cabía duda que iba a renunciar, pues jamás iba a ser un obstáculo, agitado por la izquierda, para hostigar al gobierno de Piñera”, agregó
Hernán Larraín (UDI) no se quedó atrás. Elevó a Otero a la categoría de patriota que deja todo por amor a la patria. “Él tuvo un gesto patriótico porque ha puesto los intereses de Chile por sobre sus intereses personales, porque el efecto de sus palabras podía dificultar su misión.”
El trasandino diario Clarín señaló que en el gobierno de Piñera hay sectores muy duros que comulgan con el pensamiento de Otero y con los que el mandatario tendrá que lidiar.
