El consejo de administración del FMI se reunirá el próximo domingo para decidir sobre la solicitud de préstamo de Grecia por 40 mil millones de dólares, informó la institución, a la que preocupa que una moratoria de la deuda griega contagie a otras naciones vulnerables.
Miles de personas se manifestaron este mediodía en el centro de Atenas, convocadas por varios sindicatos en contra del plan de austeridad anunciado por el gobierno, que deberá implementarlo con éxito a cambio de una ayuda de 110 mil millones de euros de la Unión Europea y el FMI.
En el puerto de Tesalónica, la segunda ciudad de importancia, y en Creta, hubo manifestaciones de los funcionarios. En la primera se han registrado protestas desde el domingo pasado.
Manifestantes del Pame, el frente sindical del Partido Comunista, se trasladaron al Parlamento, detrás de una gran manta que señalaba: No daremos un céntimo para la crisis. Centenares de profesores de instituciones privadas también se hicieron presentes en el Parlamento para depositar una lista de reivindicaciones.
Queremos enviar un mensaje a toda Grecia y a toda Europa, precisó un miembro del grupo, el diputado comunista Nikos Papaconstantinou, en declaraciones a la radio Flash. Medidas que eliminan los logros sociales son adoptadas en toda Europa, pero la cólera popular terminará con las organizaciones imperialistas, señaló.
Los militantes ingresaron en la Acrópolis, uno de los monumentos más visitados del mundo, gritando consignas y enarbolando banderas rojas, y tras permanecer varias horas en el lugar, sin impedir la entrada de los numerosos turistas, abandonaron el lugar a media mañana.
La toma de la Acrópolis se produjo en el primer día de un paro de 48 horas en la función pública y en vísperas de una huelga general convocada por las dos grandes centrales sindicales del sector privado y público contra el plan de austeridad.
Así, los trabajadores públicos de Grecia ponían a prueba, en el primer día de manifestación, la disposición del gobierno a implementar un duro ajuste fiscal a cambio del millonario rescate, en medio de dudas en los mercados sobre la capacidad de Atenas para emprender reformas. El sindicato Adedy, con 375 mil afiliados, convocó a una tercera protesta y llamó a una huelga de 48 horas en el sector público.
Las medidas oficiales para hacer ajustes económicos, de un rigor inédito, prevén en particular la supresión de los aguinaldos de los funcionarios públicos y de todos los jubilados. Además, el congelamiento de los salarios al sector público hasta 2013, y fuertes recortes en los bonos de vacaciones y prestaciones, que representan buena parte de los ingresos de los burócratas.
El consejo de administración del FMI se reunirá el próximo domingo para decidir sobre la solicitud de préstamo de Grecia por 40 mil millones de dólares, informó la institución, a la que preocupa que una moratoria de la deuda griega contagie a otras naciones vulnerables.