Madrid.- Bajo el grito unánime y rotundo de no a la impunidad, decenas de miles de personas se manifestaron hoy en las calles de Madrid y de otras ciudades del país, en una movilización convocada para solidarizarse con el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, procesado por prevaricación por intentar juzgar los crímenes de la dictadura fascista de Francisco Franco.
La causa abierta contra el magistrado Baltasar Garzón por el Tribunal Supremo, en concreto por el juez Luciano Varela, ha despertado en la sociedad española una cuestión pendiente: la situación de las víctimas y sus familiares desde la restauración de la democracia, en la que llevan décadas luchando por resarcir el nombre de sus allegados –muchos de ellos ejecutados, torturados o exiliados por el régimen franquista– o, al menos, recuperar sus restos mortales.
En España se calcula que hay unas 30 mil fosas comunes con más de 100 mil personas enterradas anónimamente, a pesar de que muchos de sus familiares han reclamado ayuda al Estado para encontrarlos y darles una sepultura digna.
La protesta en Barcelona concentró a unas 5 mil personas, entre ellas el ex fiscal jefe anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, quien ha advertido sobre el riesgo latente del resurgir del fascismo español y criticó que actualmente el Tribunal Supremo está en manos de la extrema derecha. Pese al riesgo de enfrentamiento, las autoridades permitieron una contramanifestación convocada por la Falange Española, que sólo reunió a unas decenas de personas en las puertas del Tribunal Supremo. No obstante la escasa asistencia, los asistentes se mostraron radicales en sus consignas e incluso advirtieron: Con nuestros caídos no se juega, en alusión a aquel lema franquista de caídos por Dios y por España. El derechista Partido Popular coincidió con la Falange Española en criticar la manifestación contra la impunidad; incluso su líder Mariano Rajoy afirmó: estamos asistiendo a una campaña brutal y antidemocrática, mientras la presidenta de Madrid, la ultraconservadora Esperanza Aguirre, calificó a los manifestantes de carcamales.
La causa
La causa
La causa
