Poco después de las tres de la madrugada de este sábado, un sismo de 8,8 en la escala de Richter sacudió a Chile. El desastre natural ha dejado hasta los momentos 147 muertos, según los últimos datos de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi). Las estimaciones de pérdidas materiales aún no se conocen, pero imágenes de televisión y fotografías periodísticas revelan destrozos en carreteras, puentes, edificios y viviendas.
Insulza destacó que en las ciudades de Santiago, Valparaíso y Concepción, las tres zonas más afectadas del país, vive más de la mitad de la población de Chile.
En estos lugares “está bastante más de la mitad de la población de Chile (…) es la zona de mayor población del país”, explicó Insulza.
“Si requieren algo de ayuda, de equipos de rescate lo vamos a hacer muy pronto, el Sistema de Oficinas de Emergencia tiene mecanismos bastante eficientes, el gobierno (de Chile) tendrá que definir cómo enfrentará la situación con los recursos que tiene”, indicó.
El secretario general de la OEA adelantó que luego de que el Gobierno de Chile le entregue la información completa de la situación, posiblemente el próximo miércoles la organización convoque a una sesión extraordinaria para abordar el caso del país suramericano.
“Para el momento en que se nos haya entregado la información de lo sucedido por parte del Gobierno chileno podríamos activar una sesión extraordinaria el miércoles”, dijo Insulza.
Este sismo estremeció la zona centro-sur del país, su epicentro se ubicó en la región del Biobío, a unos 90 kilómetros de Concepción.
El movimiento telúrico es uno de los más fuertes de América Latina ocurrido en los últimos 50 años y el primero después del sucedido en Haití el pasado 12 de enero, que dejó más de 200 mil muertos.
Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Paraguay, Túnez, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) son algunas de las naciones que han expresado sus condolencias por el más de centenar de fallecidos que dejó el movimiento telúrico.
Uno de los primeros en reaccionar fue Venezuela, cuya Cancillería emitió un comunicado en el cual no sólo expresó su pesar, sino que ofreció toda la ayuda humana y material posible para ayudar en las labores de rescate.
En Bolivia, su presidente, Evo Morales, expresó también su solidaridad “con el pueblo chileno, con las familias afectadas por ese terremoto, a la presidenta (Michelle Bachelet) y con el presidente electo”, Sebastián Piñera.
La mandataria argentina, Cristina Fernández, se comunicó vía telefónica con su homóloga, Michelle Bachelet, ofreció a su par chilena toda la ayuda necesaria para enfrentar las consecuencias del sismo que azotó a la nación.
El mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también tuvo palabras de aliento para el pueblo chileno.
