La Unión de Empleados Civiles (ADEDY) y la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE), que promovieron la manifestación, prometieron “más huelgas hasta que el gobierno escuche (…) no seremos nosotros quienes paguemos por la crisis de los ricos (…) El pueblo y sus necesidades son más importantes que los mercados”.
“El gobierno ahorra en lugares equivocados y exige que el ahorro se reparta de forma más justa para que empleados y jubilados no sean lo que pagan para los efectos de la crisis”, aseguraron los sindicatos griegos.
El Gobierno de Grecia ha advertido que la deuda subirá hasta el 120 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En el año 2001, Grecia maquilló los datos reales de su déficit público para entrar en la euro-zona. Este fraude fiscal y la baja productividad son los principales problemas del país europeo.
Ante el desastre económico que vive Grecia, el Gobierno de Giorgios Papandreu propuso un plan de reformas estructurales y a largo plazo que van desde la restructuración del sistema impositivo hasta el cambio de las pensiones. Además, quiere reducir el número de funcionarios y recortar su sueldo en un 20 por ciento.
Otro de los problemas que enfrenta Gracia es que las normas de la unión monetaria europea prohíben al Banco Central Europeo o a la Comisión Europea financiar directamente el endeudamiento de un Estado de la zona euro con problemas de liquidez.
Según la policía griega la participación en las manifestaciones de Atenas (capital) se calcula en unas 20 mil personas, mientras que los sindicatos estiman hasta al menos el doble de manifestantes.
Las oficinas públicas, universidades y gran parte del transporte público urbano no están funcionado, mientras que todos los servicios de trenes y aviones han sido cancelados hasta las 06H00 locales (04H00 GMT) de este jueves.
En los hospitales públicos los médicos sólo atienden los casos de estricta emergencia, mientras que las cadenas de televisión y las radios no emiten espacios informativos.
La huelga en Grecia se suma a varias acciones emprendidas en las últimas horas a lo largo de Europa, en un contexto de malestar de sindicatos y organizaciones sociales que rechazan planes de recorte de gastos y salarios.
Los dos mayores sindicatos de España realizaron este martes varias huelgas en diferentes ciudades del país para rechazar la propuesta del Gobierno español de querer aumentar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años.
Los diferentes sindicatos españoles hacen un llamado al país para ir a un paro nacional ante esta situación.
