|
Después de haber sido el primer país latinoamericano en conquistar su independencia y de constituir la primera república negra del mundo a través de la revolución de los esclavos,como ya se ha recordado en estas páginas,Haití alcanzó la estabilidad política,apoyó a Simón Bolívar y logró unificar y gobernar hasta 1843 todo el territorio de la isla que compartía con Santo Domingo.
|
Ese año,la revolución de los criollos de Santo Domingo dividió ese territorio en las dos naciones que en el coexisten, Haití en la parte occidental y República Dominicana en la oriental.
Atraídos por las riquezas de la isla los inversionistas extranjeros llegaron a Haití,compraron plantaciones, construyeron puertos y ferrocarriles,pero el desigual intercambio dejó al país a merced de los acreedores,en su mayoría estadunidenses.Junto a la crisis económica estalla en 1867 una guerra civil que agrava la situación y en 1915,argumentando el incumplimiento de”compromisos asumidos” Estados Unidos invadió el país.Un año más tarde hizo lo mismo en Dominicana,asumiendo así el control total de la isla.
Los haitianos,encabezados por Charlemagne Peralte formaron el Ejército Revolucionario para combatir la invasión,Peralte fue asesinado en 1919 y el país pasó a ser prácticamente colonia de Estados Unidos.En 1934 el presidente Vincent logró la salida de las tropas extranjeras,pero Washington continuó manejando los asuntos haitianos,imponiendo gobiernos y dictadores hasta respaldar en 1957 a Francois Duvalier, conocido como Papa Doc,quien instaló una dictadura hereditaria y a su muerte,en 1971, fue sucedido por su hijo Jean Claude,Baby Doc,al que un movimiento popular lo obligó a huir del país en 1986,con la protección de Estados Unidos.
Los militares tomaron el poder,dictaron una nueva constitución,convocaban a elecciones en las que el pueblo no concurría a votar,se elegian presidentes que al poco tiempo eran depuestos,hasta que en diciembre de 1990,en una concurrida votación y con el 67 por ciento de los votos fue elegido presidente el sacerdote de la Teología de la Liberación Jean Bertrand Aristide,quien asumió el cargo en febrero de 1991 y fue derrocado por los militares en septiembre de ese mismo año.
Aristide fue a las Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos,que lo reconocieron como presidente,y en octubre la junta militar haitiana lo destituyó,pese a que Bush padre era partidario de una restitución constitucional para que no se desviara la atención de su accionar contra Cuba.Cuando Clinton asumió la presidencia de Estados Unidos, Aristide regresó a Haití y ejerció el cargo desde 1994 a 1998.
Este episodio tiene algunos puntos comunes con lo sucedido con el presidente hondureño Manuel Zelaya,pero difieren en el desenlace,ya que a Zelaya no se le permitió ejercer los días que le faltaban como presidente y a Aristide le compensaron el tiempo que estuvo impedido de desempeñar el cargo.
Aristide no postuló a la reelección en 1998,año en que fue elegido René Preval,pero sí lo hizo el 2001 y su segundo mandato estuvo lleno de confrontaciones y violencia,incluso con asesinatos por los que se lo responsabilizó.Sectores importantes le retiraron su apoyo y finalmente salió del país rumbo a la República Centroafricana en lo que se estimó como un secuestro planeado por el presidente George W. Bush.
Después de dos años de un gobierno provisional, René Preval fue elegido presidente nuevamente el 2006.Las próximas elecciones presidenciales deben realizarse a fines de este año,en un escenario nunca imaginado.
DESEMBARCO EN PUERTO PRÍNCIPE Como todo cataclismo, el terremoto que asoló a Haití llegó sin anuncio previo,con una fuerza pocas veces registrada y un enorme poder destructor.Ni los haitianos ni el esto del mundo se habían repuesto de la impresión,cuando ya los infantes de marina estadunidenses estaban desembarcando en Puerto Príncipe.Eran 10 mil y con otros envíos completaron una fuerza de 14 mil hombres. Se apoderaron del aeropuerto,supuestamente para organizar la ayuda a las víctimas,pero la ayuda no podía llegar porque los aviones de otros países no podían aterrizar ahí y tenían que desviarse hacia República Dominicana.El país tenia otro aeropuerto pero estaba dañado y tuvieron que pasar varios días hasta que los canadienses lo pudieron reparar.
Más que un contingente destinado a socorrer a las víctimas del terremoto parecían una fuerza de ocupación y así fueron descritos por buena parte de la prensa.El enviado especial del diario español El País tituló así su artículo “Haití ya no existe”.Nadie se preocupó por hablar con el presidente Preval o con el primer ministro Jean Max Bellerive.Los importantes eran los infantes de marina que aparentemente habían tomado el mando del país. Algunos gobiernos llamaron la atención sobre estos hechos y la Casa Blanca se vio obligada a decir que no tenían intención de “tomarse el control” del país sino que estaban “ayudando a establizarlo” y que “no hay duda respecto a que el Presidente René Preval es a todos los efectos el Presidente a cargo”,La señora Clinton había dicho un día antes que “el gobierno de Haití no es capaz de funcionar” porque estaban desaparecidos varios miembros del gabinete. Por su parte un representante de Diálogo Interamericano declaró:“La triste verdad es que nadie está a cargo de Haití hoy.Este vacío,sumado a la robusta respuesta del gobierno de Barack Obama,inevitablemente ha creado una situación en la que Estados Unidos será quien tome las decisiones de facto en Haití”. Este tipo de declaraciones se formulaban a 48 horas del terremoto,cuyos efectos se han comparado con el de una bomba atómica.Y como los infantes de marina no son autónomos sino que actúan por orden del Pentágono que es el máximo órgano de poder del país del norte,hay que entender que sí se trató de una ocupación militar,en la que incluso se enviaron soldados que estaban destinados a Afganistán.
¿Será Haití un buen lugar para instalar otra base militar?
DESEMBARCO EN PUERTO PRÍNCIPE Como todo cataclismo, el terremoto que asoló a Haití llegó sin anuncio previo,con una fuerza pocas veces registrada y un enorme poder destructor.Ni los haitianos ni el esto del mundo se habían repuesto de la impresión,cuando ya los infantes de marina estadunidenses estaban desembarcando en Puerto Príncipe.Eran 10 mil y con otros envíos completaron una fuerza de 14 mil hombres. Se apoderaron del aeropuerto,supuestamente para organizar la ayuda a las víctimas,pero la ayuda no podía llegar porque los aviones de otros países no podían aterrizar ahí y tenían que desviarse hacia República Dominicana.El país tenia otro aeropuerto pero estaba dañado y tuvieron que pasar varios días hasta que los canadienses lo pudieron reparar.
Más que un contingente destinado a socorrer a las víctimas del terremoto parecían una fuerza de ocupación y así fueron descritos por buena parte de la prensa.El enviado especial del diario español El País tituló así su artículo “Haití ya no existe”.Nadie se preocupó por hablar con el presidente Preval o con el primer ministro Jean Max Bellerive.Los importantes eran los infantes de marina que aparentemente habían tomado el mando del país. Algunos gobiernos llamaron la atención sobre estos hechos y la Casa Blanca se vio obligada a decir que no tenían intención de “tomarse el control” del país sino que estaban “ayudando a establizarlo” y que “no hay duda respecto a que el Presidente René Preval es a todos los efectos el Presidente a cargo”,La señora Clinton había dicho un día antes que “el gobierno de Haití no es capaz de funcionar” porque estaban desaparecidos varios miembros del gabinete. Por su parte un representante de Diálogo Interamericano declaró:“La triste verdad es que nadie está a cargo de Haití hoy.Este vacío,sumado a la robusta respuesta del gobierno de Barack Obama,inevitablemente ha creado una situación en la que Estados Unidos será quien tome las decisiones de facto en Haití”. Este tipo de declaraciones se formulaban a 48 horas del terremoto,cuyos efectos se han comparado con el de una bomba atómica.Y como los infantes de marina no son autónomos sino que actúan por orden del Pentágono que es el máximo órgano de poder del país del norte,hay que entender que sí se trató de una ocupación militar,en la que incluso se enviaron soldados que estaban destinados a Afganistán.
¿Será Haití un buen lugar para instalar otra base militar?
LIDERAZGO HAITIANO
En la reunión efectuada hace unos días en Canadá para tratar la reconstrucción de Haití, se impuso el criterio de que sea el país afectado el que encabece esos trabajos.Sea por el impacto que provocó la presencia militar estadunidense o porque el trabajo a realizar es gigantesco,este acuerdo implica un cambio importante porque sugiere que ya no se darán limosnas millonarias sino que se estaría apuntando a soluciones reales.
La capital haitiana está destruida,en ella se producía el 70 por ciento del Producto Bruto Interno del país y todos los participantes en la reunión tienen claro que reconstruirla es una tarea de por lo menos 10 años.Se plantea que se debe pasar de la ayuda de emergencia,como instalar maquiladoras,a proyectos que den trabajo estable.
El Primer Ministro haitiano estimó que se requieren 3 mil millones de dólares,2 mil para viviendas de los damnificados y otros mil para los edificios gubernamentales y obras de infraestructura.Y las decisiones a tomar deben considerar que si la capital se reconstruye en el mismo sitio tiene que ser bajo normas antisísmicas muy precisas porque los expertos advierten que el país está expuesto a sismos mayores.
Junto al enorme desafío de la reconstrucción, se encuentra la necesidad del desarrollo político del país,que tiene mucho camino que recorrer después de tanta intervención extranjera.Eso es tan importante como la recuperación material.
