Posteriormente, fue quedando cada vez más claro que en su administración se dieron los mayores casos de corrupción de estos 20 años y, si él no se enriqueció personalmente, sí se ejerció el nepotismo en favor de sus parientes políticos.
También nos desilusionó su falta de lealtad con la Presidenta Bachelet, especialmente en el caso del Transantiago, y en esto también cayó el ex Presidente Aylwin, siendo Eduardo Frei Ruiz-Tagle, sin duda, el más correcto de los ex mandatarios con Michelle Bachelet.
Finalmente, Ricardo Lagos se negó a participar en primarias para elegir al candidato concertacionista, escabulló las acusaciones que recibía en su país y se candidateó sibilinamente desde tierras lejanas en sus periplos como “Capitán Planeta”, con citas en cafés parisinos y diversas ciudades europeas con sus adláteres, lo que tuvo su clímax con su última aparición en escena, cual Hans Pfaall (el personaje de Edgar Allan Poe), con aquella interpelación desde las alturas, materializada en la misiva que nos dirigió desde Rotterdam.
